El video fue grabado durante una clase en una escuela secundaria holandesa.

Mientras el profesor a cargo impartía su clase, uno de los alumnos dormía a pierna suelta y con total descaro sobre su pupitre.

El sueño del joven dura hasta que el profesor lo descubre, y reacciona de forma tan desmedida que hace suponer que no era la primera vez que se enfrentaba a semejante falta de interés por parte del alumnado. Y aunque quien esto escribe no entiende una palabra de neerlandés, los gritos del furioso educador suenan a liberadora catarsis.

La rociada de matafuegos se convirtió rápidamente en un éxito en las redes, acumulando cientos de miles de reproducciones.