Un patrullero de Chesire, Inglaterra, abordó a una pequeña niña que "circulaba de forma errática" por la vía pública. Si bien el vehículo en cuestión era conducido desde atrás por los padres de la "infractora", los policías decidieron tomar medidas luego de que dichos progenitores confesaran que la pequeña "había bebido un par de botellitas", como cada mañana.
Divertida, la pequeña accedió a soplar en el espirómetro, y la imagen se volvió viral.