Contenido creado por Valentina Rodriguez
Cultura

Patas en la arena

Playas donde los perros también tienen su espacio para disfrutar este verano

De Montevideo a Rocha, una guía con playas habilitadas para ir con mascotas y disfrutar del mar con convivencia y responsabilidad.

07.01.2025 11:00

Lectura: 2'

2025-01-07T11:00:00-03:00
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Con la llegada del verano, las playas vuelven a ser uno de los grandes puntos de encuentro. Para muchas familias —y cada vez más— ese plan incluye también a los perros. En los últimos años, varios departamentos comenzaron a habilitar tramos específicos donde se permite su presencia, con reglas claras y foco en la convivencia.

Montevideo cuenta con dos espacios definidos: Puerto del Buceo y Carrasco/Miramar, opciones urbanas que permiten sumar al paseo diario un chapuzón o una caminata por la orilla, especialmente fuera de los horarios más concurridos.

Más al este, Canelones ofrece alternativas cercanas y familiares como Salinas, Atlántida, Parque del Plata y La Floresta, playas amplias donde el vínculo entre personas y animales se integra de forma más natural al paisaje costero.

El departamento de Maldonado concentra la mayor cantidad de zonas habilitadas. En Punta del Este, se destacan tramos de la playa Mansa (paradas 38 a 40) y de la playa Brava (25 a 27). A eso se suman Balneario Buenos Aires, Piriápolis (rambla de los Argentinos) y zonas de perfil más natural como Solís, Bella Vista y Las Flores, especialmente en áreas cercanas a desembocaduras de ríos.

Para quienes buscan playas más abiertas y menos urbanizadas, Rocha suma opciones en La Paloma —playa del Faro y La Aguada— y en Barra del Chuy (Parada 4), ideales para caminatas largas y perros con mucha energía.

Si bien se trata de playas habilitadas, el disfrute depende en gran parte del comportamiento responsable. Respetar los horarios establecidos por cada intendencia, llevar correa cuando corresponde, recoger los residuos y contemplar la convivencia con otras personas y animales son aspectos fundamentales para que estos espacios se mantengan abiertos.

El crecimiento de playas pet friendly refleja un cambio cultural: los perros forman parte de la vida cotidiana y también del disfrute del tiempo libre. Que ese derecho se sostenga en el tiempo dependerá, en gran medida, del cuidado colectivo.