"Si los trenes siguen así, la tragedia puede repetirse. Es muy poco lo que cambió en un año. No hay cambios de fondo. Hubo maquillaje por parte del Gobierno", declaró Pérez Esquivel en una entrevista publicada hoy por el diario Clarín, de Buenos Aires.

El pasado viernes se conmemoró el primer aniversario del accidente de tren, ocurrido en plena hora punta matinal cuando una formación de la línea Sarmiento procedente de la localidad bonaerense de Moreno se estrelló contra un andén de la estación de Once, una de las más transitadas de Buenos Aires.

Pérez Esquivel, participante en los actos de homenaje a las víctimas, pidió a la presidenta argentina, Cristina Fernández, que "abra el diálogo", "baje la confrontación" y tome ejemplo de su homóloga brasileña, Dilma Rousseff.

"Cuando ocurrió la tragedia en Brasil (el incendio de la discoteca Kiss, en el que murieron 231 personas), Dilma Rousseff estaba en Chile. Dejó todo y se volvió. Fue rápida: acompañó a los familiares, recorrió hospitales, fue solidaria. Cristina no lo hizo, lamentablemente. Sería importante que lo piense", comparó Pérez Esquivel.

Los familiares de los 51 fallecidos en el accidente de Once volvieron a exigir justicia el pasado viernes y abuchearon a miembros del Gabinete argentino, en especial a los exsecretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, imputados por el descarrilamiento culposo agravado y defraudación contra la administración pública.

Junto a Jaime y Schiavi están también imputados el conductor del tren siniestrado, Marcos Antonio Córdoba, y los hermanos Mario y Claudio Sergio Cirigliano, dueños de la empresa concesionaria de la línea Sarmiento en el momento del accidente, Trenes de Buenos Aires (TBA).

Además de la causa por el accidente, otro juez, Sebastián Ramos, abrió en diciembre pasado otra investigación sobre el destino de los millonarios subsidios que el Estado pagaba a TBA.

Con información de EFE