Malas inclinaciones

Pelea por reclinar un asiento obliga a aterrizaje no programado

Pelea entre pasajeros por la posibilidad de reclinar o no un asiento obliga a un avión a hacer un aterrizaje no programado.

26.08.2014 18:29

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La popularización de los viajes aéreos, que con el paso de los años se han hecho accesibles cada vez a más gente, acarrearon también cierta pérdida de comodidad para los viajeros, que deben contentarse cada vez con menos espacio.

Recientemente, la aerolínea de bajo costo Ryan Air llegó al colmo en su intento de aprovechamiento del lugar, diseñando una especie de "taburetes de vuelo", semejantes a los de una barra de bar, pero la idea de momento no fue autorizada por las autoridades aeronáuticas.

Días atrás, este hacinamiento degeneró en una "lucha por el espacio vital" entre dos pasajeros de un vuelo de la compañía estadounidense United Airways.

Según recoge el periódico New York Post, el pasajero en cuestión colocó delante de sí un "knee defender" (defensor de rodillas), aparato que impide que el viajero de adelante recline su asiento. La mujer que ocupaba el asiento delantero no se tomó muy bien el no poder recostarse a gusto, y se suscitó una discusión.

El personal de a bordo intentó solucionar el diferendo, aunque sin éxito. Una de las azafatas pidió al hombre que quitara el aparato, aparente "casus belli" y prohibido en las grandes aerolíneas estadounidenses, pero él se negó a hacerlo, alegando que necesitaba el espacio para utilizar su laptop. En ese momento, la pasajera del asiento de adelante perdió los nervios y lanzó un vaso de agua a su vecino de atrás.

La disputa que se desencadenó obligó a desviar el vuelo y aterrizar en el aeropuerto de O'Hare de Chicago. Una vez en tierra, ambos pasajeros fueron invitados a abandonar el avión.

La policía esperaba en tierra a los irreconciliables pasajeros, ambos de 48 años de edad. Fueron sometidos a interrogatorio pero ninguno fue arrestado, según consigna el periódico ABC. El vuelo continuó hacia su destino previsto con 90 minutos de retraso, algo que sin duda no debe haber agradado mucho al resto del pasaje.

Curiosamente, los pasajeros de la discordia se encontraban en el sector "economy plus", clase intermedia entre turística y primera, entre cuyas comodidades se cuentan diez centímetros extra entre asientos.

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