Paris Hilton fue una de las personalidades más llamativas de la fiesta aniversario Chopard que se realizó en Cannes. Pero el motivo de su destaque no fue otro que cierto exhibicionismo de su cuerpo, que estaba enfundado en un finísimo vestido azul diseñado por Alberto Makali.

La rubia sufrió algunos problemas con el vestido, cuyo escote sin tirantes le jugó algunas malas pasadas amenazando con deslizarse por su torso y dejar sus pechos al descubierto.



Pero la fiesta fue avanzando y la muchacha quiso bailar cómodamente, y sin pruritos levantó la pesada y larga falda del vestido para moverse, mostrando mucho más de lo que sería aceptable en un evento de etiqueta, tal como muestra el Daily Mail.