Entre los lapsus más conocidos de Mariano Rajoy está el "ETA es una gran nación", que pronunció durante un discurso y rectificó al momento dejando claro que la gran nación era "España" o el más reciente y enrevesado "es el vecino el que elige al alcalde y es el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde" que soltó el pasado mes de diciembre en plena campaña electoral.
Durante el mitin central de su partido en Sevilla en las elecciones municipales de mayo de 2015, Rajoy levantó grandes aplausos pese a decir que "los españoles son muy españoles y mucho españoles", recuerda el periódico La Vanguardia.
En una reunión con el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, celebrada en Pekín, Mariano Rajoy le transmitió al mandatario chino los recuerdos de Felipe VI y del anterior monarca "Juan Carlos II". Y en un encuentro con el presidente de Perú, Ollanta Humala, Rajoy despertó una carcajada unánime cuando aseguró que quería "agradecer al gobierno cubano" el trato recibido en Lima. Perlas, todas ellas, para la historia.
Esta semana, el presidente español volvió a hacerse un lío con las palabras durante una nota televisiva desde la sede de gobierno: "somos sentimientos y tenemos seres humanos", aseguró.