Contenido creado por Martín Otheguy
Música sin enemigos

Brasil mundial

Música sin enemigos: Bebel Gilberto llega al Uruguay

Batió los récords de venta de discos de artistas brasileños y tiene un linaje musical envidiable. Bebel Gilberto, que se presenta en Montevideo, es analizada por Andrés Torrón.

03.11.2016 12:17

Lectura: 5'

2016-11-03T12:17:00-03:00
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A fines del siglo XX muchos artistas provenientes de la música electrónica comenzaron a revalorar géneros musicales considerados "menores" utilizándolos en sus propuestas. La llamada música lounge recicló mucha de la música "de fondo" de los primeros años de la segunda mitad del siglo, volviéndola cool y sofisticada.

La bossa nova no era una música dejada de lado, ni considerada inferior, pero tras significar una verdadera revolución estética a fines de la década de 1950, había perdido su capacidad e transformación, convirtiéndose muchas veces en una música "de restaurant".

Podría decirse que el post-bossa electrónico que surgió en ese tiempo ahondó, en sus peores ejemplos, el carácter más superficial y turístico del bossa, pero en unos pocos buenos casos ayudó a rejuvenecer y continuar el lado más interesante del género.

El productor de origen serbio radicado en Brasil Mitar Subotic, más conocido como Suba, fue uno de los que ayudó a ese lavado de cara "positivo". Su álbum Sao Paulo Confessions editado en 1999 es considerado hoy una obra fundamental de la música electrónica con raíces brasileñas y más allá de su innegable calidad artística, tiene un toque de leyenda ya que Suba murió trágicamente en un incendio muy poco después de completado ese disco. Suba falleció antes de ver editada otra de sus producciones más importantes, el álbum Tanto Tempo de la brasileña Bebel Gilberto.

Bebel había nacido en Estados Unidos en 1966. Sus papás tenían mucho que ver con la historia de la bossa nova. Su padre, Joao, es el creador del género junto con Tom Jobim y uno de los músicos populares más importantes del siglo XX; su mamá es la cantante Miucha, una de las grandes cantantes brasileñas. Por si fuera poco linaje, su tío es el gran Chico Buarque.

Aunque había cantado por primera vez a los 7 años acompañando a su madre, nada menos que en el Carnegie Hall, Bebel tuvo una carrera muy variada que se desarrolló de forma bastante lenta. En la década del 80, viviendo en Brasil, compuso canciones con su gran amigo Cazuza. Algunas de esas canciones se pueden escuchar en un EP editado en 1986.

En 1991 se fue a Nueva York y comenzó una carrera como cantante que la llevó a participar en discos de Arto Lindsay, David Byrne, Towa Tei y Thievery Corporation.

Su álbum Tanto Tempo, grabado mayormente en Brasil, es una mezcla de todas esas influencias más los aportes de Suba. Hay bossa, tropicalismo, pinceladas electrónicas y un toque sofisticado y cool, lo suficientemente amplio como para agradar a públicos muy amplios. El álbum se transformaría en el disco de un artista brasileño más vendido en el mundo. 36 años después del disco Getz/Gilberto que había transformado a la bossa en un fenómeno global de la mano de Joao Gilberto, Tom Jobim y Stan Getz, la música brasileña era un suceso mundial de la mano de otra Gilberto.

Tanto Tempo mezclaba clásicos del samba y la bossa como "Samba de Bençao" o "Samba de Verão", temas de Chico Buarque y Gilberto Gil y composiciones de la propia Bebel. La mezcla de sonidos acústicos y toques electrónicos sutiles casi creó un género, que tuvo varias ramificaciones, entre ellas los no demasiado recomendables álbumes de "Bossa and...".

Convertida en una artista global Bebel, continuó en esa senda en sus siguientes álbumes, rodeándose de grandes productores, no siempre asociables a la música de Brasil, como Guy Sigsworth (Madonna), Mark Ronson (Amy Winehosue), John King (Dust Brothers) o Mario Caldato Jr (Beastie Boys).

Más allá de trabajar con esos grandes nombres y con los mejores músicos de Brasil de varias generaciones, Bebel ha tenido siempre clara su visión artística, sonando a ella misma en cada uno de sus discos, algunos más tirados a lo acústico como su álbum homónimo de 2004, otros más balanceados entre ambos mundos como Momento (2007) o All in One (2009).

El último de ellos es Tudo , su quinto álbum, editado en 2014 y producido por Mario Caldato. Quince años después de Tanto Tempo, el sonido y la propuesta de Bebel no es una novedad, casi podría decirle que está a punto de convertirse en un clásico. Bebel sigue teniendo el talento necesario para que su música se diferencie de la andanada de imitaciones que han surgido en esta década y media. Podrá repetirse, pero nunca sonar a cover de sí misma. En Tudo hay mucho para disfrutar. Es un álbum que como todos los suyos tiene brillos de producción, grandes arreglos, muy buenas canciones propias y ajenas su voz, que ha ido ganando matices en todos estos años.

Por primera vez vamos a poder ver todo eso de cerca. Ya que Bebel Gilberto va a estar presentándose en La Trastienda el próximo 8 de noviembre.

Por Andrés Torrón