En el este de Uruguay, junto a la Laguna de Castillos, se encuentra uno de los tesoros botánicos más singulares de la región del Plata: el Monte de Ombúes. Esta franja boscosa de unos 20 kilómetros alberga la mayor concentración natural de ombúes del Cono Sur, una especie nativa cuyas raíces etimológicas provienen del guaraní umbú, y que es originaria de zonas como Misiones (Argentina) y Paraguay.

A diferencia de otras especies forestales, el ombú posee una madera blanda e inconsistente, por lo que no se utiliza como leña. Sus ejemplares más longevos presentan huecos interiores amplios, producto del envejecimiento natural del tronco.

El ecosistema que rodea la laguna conforma un refugio natural para la fauna y flora autóctonas. El monte criollo se entrelaza con ceibos, espinillos, arrayanes, talas y la envira, una planta que los pueblos originarios usaban como remedio frente a mordeduras de serpientes venenosas.

Avistamiento de aves y fauna nativa

A pocos kilómetros del monte, el mirador de aves cercano al arroyo Valizas ofrece una experiencia privilegiada de observación: garzas blancas y moras, patos, biguás, cigüeñas, flamencos, chajás, gallinetas, teros y mirasoles, entre otras especies. En tierra, es posible divisar zorros, comadrejas, manos peladas, gatos monteses y lagartos.

Dos accesos al Monte de Ombúes

El Monte de Ombúes no solo representa un valor ambiental y paisajístico, sino también una oportunidad de conexión con los ecosistemas que definen la identidad del Uruguay natural.