Imaginate que alguien a quien querés mucho no está pasando su mejor momento. No le va está yendo bien en el trabajo, ya no le entusiasman los proyectos que tenía, no sabe cómo reaccionar ante una injusticia. Ahora sumale una característica: esa persona tiene apenas 8 años.

El mundo de los niños es mucho más complejo de lo que a veces prejuzgamos los adultos. Todos, independientemente de la edad, lidiamos con millones de sentimientos lindos y feos que terminan construyendo nuestra personalidad y configurándonos como parte de un todo.

¿Y si tuvieras la herramienta necesaria para decirle a ese niño: "No estés triste si algo no sale bien, porque de las cosas que salen mal también aprendemos mucho"? Agustina Roig y Silvina Hipogrosso tuvieron esa corazonada. Son diseñadoras y un buen día comenzaron a dibujar divertidos personajes de colores para imprimir en etiquetas, sin financiación, ni sponsor. A la uruguaya.

Su visión del mundo a través de estos personajes comenzó a cobrar más y más vida, con una colección de 350 personajes, cada uno con su personalidad y cualidades singulares. Tocando puertas, el proyecto Me! Humanity se convirtió en estampa de cuadernos, botellas, carpetas... Hasta que un buen día se dio la mejor unión: la idea y la plataforma para hacer de un muñeco, un verdadero personaje.

Con la ayuda de Santillana, llegarán el 5 de diciembre a todas las librerías los dos primeros volúmenes de la colección: Los mi conocen sus emociones, ¿y tú? y Los mi se aceptan tal como son, ¿y tú? El tercer libro de la colección, Los mi aprenden los valores, ¿y tú? estará disponible a partir de febrero de 2019.

Conversamos con Agustina Roig, una de las cabezas detrás de los personajes y coescritora de la colección.


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¿Cómo nace me!Humanity?

Me!Humanity es una colección de personajes donde el "Me" representa a las cosas que nos hacen únicos y diferentes a cada uno de nosotros y el "Humanity" trabaja todo lo que nos une como seres humanos. Derechos, obligaciones y valores morales. La idea es que no importa el "Me" que seas, todos formamos parte de la humanidad.

Son personajes que trabajan la identidad individual y social. Arrancamos haciendo macaquitos en etiquetas, y como gustaron empezamos -bien como emprendedores uruguayos- a tocar puertas y mostrar el potencial de estos personajes, cada uno con su personalidad. Nosotras con Silvina Hipogrosso ya habíamos diseñado 350 personajes, y hubo gente que apostó por el proyecto aun antes de ser reconocido. Plastiko´s fue quien apostó en me!Humanity y desarrolló productos de bazar. Después Santiago Aloy S.A. fue quien hizo cuadernolas, carpetas, libretas, etc. PhiPhi Toys hizo peluches de la marca y D&D apostó también e hizo patinetas, bicicletas y sillas booster de auto. Todos y cada uno de ellos tuvo la visión de ver el potencial de me!Humanity, y se la jugó sin el diario del lunes a apostar a lo grande por nosotros. Confiaron en el equipo que iba a sacar adelante el proyecto, y estamos enormemente agradecidos con cada uno de ellos. Entre todos cada vez vamos sumándole más fuerza a la colección.

Generalmente un niño quiere una cartuchera de su personaje favorito de un dibujito animado o una película. Acá ustedes tenían los personajes, pero faltaba la plataforma para darles identidad. Entonces llegan los libros...

Exactamente. A raíz del nombre de la colección entendimos que era bueno hablar de la identidad, quiénes somos, cómo somos y cómo formamos parte de la sociedad. Siempre tuve un costado muy sensible que me decía que con toda la información que teníamos, existía la necesidad de acercarse a los niños con los personajes. Lo bueno es que se dio que nuestro agente, RBS, nos contactó con Santillana y enseguida pudimos plantear el proyecto.

¿En Santillana se imaginaron lo que pensaban plantear?

Cuando nos íbamos a reunir en realidad se había planteado como una presentación de los personajes y quizás hacer libros para colorear o algo más sencillo. Pero ahí les planteamos que queríamos desarrollar la transmisión de valores y las emociones, en un formato de tres libros. Les encantó, pero entonces preguntaron quién los hacía y ahí dijimos que nosotros nos encargábamos.

Por supuesto, para hablar con propiedad de cada sentimiento, cada emoción, trabajé con una psicóloga que es amiga y que además tiene muchísima experiencia con niños. Porque hay muchos libros que hablan de valores, pero no queríamos que fuera un libro más con los macaquitos sino que pusimos mucha cabeza y pensamos mucho en cada niño y cómo se sienten en el mundo en el que vivimos.

¿Qué lleva a una diseñadora gráfica a hacer personajes con personalidades singulares y animarse a escribir una colección de tres libros infantiles?

Soy alguien muy sensible y creativa, siempre me gustaron mucho los niños... La realidad es que podría haber sido maestra feliz y hasta siempre dije que quería poner una agencia de publicidad de niños. Además, me encanta la psicología, siempre me gustó y dedicaba tiempo a leer artículos de temas de educación para niños. Desde que soy mamá -mi hijo tiene tres años- empecé a meterme mucho con esos temas y creo que todo eso sumado a mucho contacto con mis sobrinos de diferentes edades me inspiró a poder desarrollar los libros junto Sofía Viotti -psicóloga, psicoterapeuta y magister en psicología Clínica. La realidad es que todo lo que se trabaja en estos libros son cosas de todos los días... Fortalezas y debilidades que veo en sobrinos, amigos de sobrinos, hijos de amigos, etc. Temas como el niño que se porta mal en clase, el niño al que le toma más tiempo aprender las cosas, el niño que es bueno en los deportes y el que no tiene facilidad con ellos, el niño al que le cuesta aceptar el no de sus padres como límite, el que es más tímido y le cuesta hacerse amigos, el que no se siente tan lindo por fuera, etc.

¿Cómo se habla de esos temas en la colección de libros?

Los libros lo que buscan en fomentar la interacción entre el niño y el adulto, crear ese espacio de reflexión con preguntas y respuestas donde cada personaje desde su lugar te cuenta algo. Por ejemplo, el personaje inteligente es súper buen estudiante, pero juega mal al fútbol y lo sabe. Aun así, forma parte del equipo y se divierte con sus amigos y es buenísimo organizando los campeonatos. Así que lo que se trabaja es la autoestima, mostrar a cada niño que todos tenemos nuestras fortalezas y debilidades, y convivimos con ellas. A cada lección la acompaña una pregunta y cierra con una frase motivacional. La idea es que el niño que lo lea se sienta muy identificado con los personajes.

Me contabas que tocaron muchas puertas. Ahora tener la colección de libros hace mucho más "tangibles" a los personajes. ¿Han recibido ayudas para expandir la idea, por ejemplo, a una plataforma digital o una serie animada?

Sí, hemos tenido mucho apoyo. La Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) apoyó a el proyecto; Uruguay XXI colaboró con el equipo para que pudiéramos viajar a la Feria de Las Vegas a presentar los personajes y el Centro de Innovación y Emprendimientos de la ORT (CIE) también colaboró. 

Firmamos un acuerdo con un autor canadiense que se llama Aron Dunn y é está escribiendo el guion de la serie animada de me!Humanity. Está pronta la biblia de la serie para presentar en las ferias internacionales donde los canales van a buscar proyectos y esperamos que muy pronto sea una realidad.


* Los creadores de la colección me!Humanity son 4 socios uruguayos y amigos: Agustina Roig, Silvina Hipogrosso, Sebastián Cubas y Matías Burgos. Gracias al trabajo multidisciplinario hoy, cuatro años y medio después de su creación, me!Humanity ya no es solo una linda idea, es una realidad, que Santillana planea proyectar más allá del territorio nacional.

 

Montevideo Portal | Lorena Zeballos