Contenido creado por Federico Pereira
Tiempo libre

Por un puñado de dólares

Más allá de Baires: seis destinos en Argentina para visitar estas vacaciones de setiembre

La ventaja cambiaria augura que los uruguayos crucen la frontera por montones. Por suerte, el país vecino ofrece mucho más que su capital.

11.09.2023 00:49

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2023-09-11T00:49:00-03:00
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Los puentes llenos de autos cruzando la frontera o cientos de uruguayos en los puertos fluviales de Colonia y Montevideo esperando atravesar el Río de la Plata son imágenes que se han repetido una y otra vez en cada fin de semana largo o período de vacaciones que hubo este año. La diferencia cambiaria que tenemos con Argentina y la ventaja que ofrece económicamente como destino turístico es una realidad ineludible.

“Buenos Aires llena de uruguayos” fue un titular recurrente el pasado 25 de agosto. Ahora se acerca una nueva oportunidad para que los más de 700 pesos argentinos por los que se puede cambiar en el mercado paralelo el dólar, sea la excusa para que los uruguayos volvamos a cruzar el charco.

Sin duda, el destino vedette para quienes irán a Argentina será Buenos Aires. La “ciudad de la furia” ofrece una inmensidad de oportunidades, paseos, restaurantes, espectáculos y actividades para el disfrute de los turistas uruguayos.

Sin embargo, Argentina es uno de los países más vastos de Sudamérica y regala muchas más oportunidades. Por eso, desde Montevideo Portal elaboramos una lista de destinos que se pueden visitar en estas vacaciones de setiembre, más allá de la capital. 

Plaza San Martín, ciudad de Córdoba - Foto: Gobierno provincial de Córdoba

Plaza San Martín, ciudad de Córdoba - Foto: Gobierno provincial de Córdoba

A ritmo de cuarteto y con gusto a fernet

Con más de dos millones de habitantes, Córdoba es la segunda ciudad de Argentina. La Docta, como se la conoce a histórica ciudad universitaria, durante más de dos siglos fue el único centro de altos estudios del Virreinato del Río de la Plata. Hoy, ese pasado y presente académico se vive en las calles de la ciudad, así como su historia colonial y republicana.

En pleno centro de la ciudad está la Manzana Jesuítica, el bloque que atestigua la preponderancia que tuvo la Compañía de Jesús en el desarrollo de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En la misma línea, la catedral de Córdoba, de 1582, es una visita obligada, así como otras iglesias, sinagogas y mezquitas que le valen el apodo de “la ciudad de las campanas”.

La variopinta arquitectura de Córdoba, que va de lo colonial a lo Art Nouveau y de lo Art Decó a lo contemporáneo, invita a caminar por la ciudad y, de paso, visitar el Parque Sarmiento.

Para los que gustan de las principales exportaciones culturales de la provincia, el fernet con coca va a estar disponible en cada rincón y el Museo del Cuarteto, en la calle Rivera Indarte y Avenida Colón, en pleno centro.

Para quienes vayan en auto o busquen salir de la ciudad por otros medios, se recomienda visitar la teatral Villa Carlos Paz, la localidad alemana de Villa General Belgrano o el pequeño pueblo de La Cumbrecita, también de origen germano, pero que tiene la particularidad de ser enteramente peatonal.  Las Sierras de Córdoba, verdaderas maravillas naturales, son hogar de varios parques nacionales como Traslasierra o Quebrada del Condorito.

De los destinos de esta lista, Córdoba es el más cercano a Montevideo. Ir desde la capital uruguaya en auto toma entre 11 y 12 horas sin parar. En bus, desde Buenos Aires, la ida cuesta desde 18 dólares en adelante. En cambio, ir desde el aeropuerto de Carrasco, volando vía Aeroparque en vacaciones de setiembre, tiene un costo aproximado de 300 dólares.

Más información en: cordobaturismo.gov.ar

Parque General San Martín, Mendoza - Foto: Gobierno provincial de Mendoza

Parque General San Martín, Mendoza - Foto: Gobierno provincial de Mendoza

La tierra del vino

Un destino que puede ser tanto alternativo como complementario a la visita a Córdoba es Mendoza. Aunque más pequeña, la ciudad más importante del Cuyo es centro de una aglomeración urbana de casi un millón de habitantes. Es una ciudad ideal para recorrer caminando o también transportándose en “el Trole”, uno de los icónicos trolebuses que sirven de transporte público.

En el centro de la ciudad está la Plaza Independencia, donde se puede ver el monumento “La Libertad, esa gesta anónima” y su fuente, además del Museo Municipal de Arte Moderno, que queda dentro del predio. De ella nace la Peatonal Sarmiento, con una gran actividad comercial, es un buen lugar para ir a tomar o comer algo en uno de sus bares y restaurantes.

Sobre la plaza Pedro del Castillo está el Museo del Área Fundacional, creado tras un trabajo arqueológico que descubrió ruinas de la era en la que se fundó la ciudad, que se remontan al siglo XVIII.

Uno de los puntos más importantes de la ciudad es el Parque San Martín, diseñado por el paisajista francés Carlos Thays, responsable del rosedal y los bosques de Palermo en Buenos Aires. Cuenta también con un rosedal, con un lago artificial, un club de regatas, la isla de los Enamorados y los imponentes portones de ingreso, construidos originalmente para el palacio de un sultán turco, según cuenta la leyenda. A lado está el Cerro de la Gloria, donde se alta un imponente monumento al Cruce de los Andes liderado por San Martín, hecho por el escultor uruguayo Juan Manuel Ferrari.

Ir a Mendoza y no hacer enoturismo es imposible. En la ciudad se ofrecen múltiples excursiones a bodegas de fama mundial —como Trapiche, Norton, Chandon o Salentein—, la mayoría de ellas con centros de visitantes y visitas guiadas a los viñedos.

A dos horas de Mendoza está Uspallata, un punto muy visitado por quienes disfrutan del turismo de montaña y de aventuras. El hermoso pueblo andino, donde las tropas de San Martín se juntaron antes de cruzar la cordillera, ofrece como principal —pero no única— actividad la visita al Parque Provincial Aconcagua, para poder llegar a los pies del coloso más grande del continente.

Llegar a Mendoza toma 17 horas en auto desde Montevideo y unas 13 horas desde Buenos Aires. En bus, desde la capital federal argentina, el viaje de ida tiene un costo de alrededor de 30 dólares. En avión, desde Montevideo vía Aeroparque, los boletos ida y vuelta tienen un costo de 300 dólares para las vacaciones de setiembre.

Foto: Chiwi Giambirtone / Secretaría de Turismo de Bariloche

Foto: Chiwi Giambirtone / Secretaría de Turismo de Bariloche

En la búsqueda de Nahuelito

Tierra de bosques, de montañas, de lagos y de chocolates. Ubicada en la provincia de Rio Negro, San Carlos de Bariloche es un titán del turismo argentino. Si bien en setiembre las nieves invernales que invitan al turismo de esquí ya se fueron, la naturaleza de la Patagonia regala infinitas posibilidades para recorrer y deslumbrarse.

El viaje se inicia en la ciudad, que ya con su arquitectura, con la madera y la piedra como protagonistas, enamora a quien pasea y observa el Centro Cívico, la Catedral de Nuestra Señora del Nahuel Huapi y el inmenso y exclusivo hotel Llao Llao. El centro de Bariloche tiene como arteria principal la calle Mitre, poblada de comercios y, principalmente, de chocolaterías.

Bariloche descansa al costado del lago Nahuel Huapi, un área inmensa de agua donde cuenta la leyenda vive Nahuelito, el hermano patagónico del monstruo de lago Ness. Una actividad muy recomendada es pasear por el lago en catamarán y, en caso de no encontrar a Nahuelito, se puede llegar a la península de Quetrihué, en la vecina Neuquén, donde se encuentra el parque nacional Los Arrayanes, hogar de un bosque que cuenta con ejemplares milenarios de estos árboles.

Para quienes vayan en auto o alquilen uno allí, son ampliamente recomendables los paseos cercanos a la ciudad, como el Circuito Chico, el Camino de los Siete Lagos, la ida al cerro Tronador o las visitas a San Martín de los Andes o Villa La Angostura.

La opciones para llegar a Bariloche son varias. Desde aventurarse en auto por la ruta conocida como “la conquista del desierto” (la 152) que cruza la Pampa rumbo a la Patagonia, hacerlo en los buses que salen desde Buenos Aires, o en avión. En la última opción, saliendo desde Montevideo y con escala o en Ezeiza o en Buenos Aires, para las vacaciones de setiembre el precio de los pasajes está entre los 250 y los 350 dólares (ida y vuelta).  

Más información en: barilocheturismo.gob.ar

Paseo de los Colorados, Purmamarca, Jujuy - Foto: Gobierno provincial de Jujuy

Paseo de los Colorados, Purmamarca, Jujuy - Foto: Gobierno provincial de Jujuy

Al encuentro de la Pachamama

En la punta noroeste del país, muy alejada de los rascacielos porteños, está la provincia de Jujuy. Allí, en el corazón de la puna andina, el omnipresente y multifacético marrón de los paisajes envuelve recorridos donde el pasado y presente indígena se mezcla con la historia colonial y republicana.

La capital de la provincia es San Salvador de Jujuy, la “capital nacional de la Pachamama”, fundada en 1593, por un grupo de 40 soldados españoles que recorrían la puna donde iba cayendo lo que quedaba del imperio inca.

Al norte se encuentra la ciudad de Tilcara, en el corazón de la sierra homónima, poblada de casas bajas con una arquitectura que se funde con el paisaje y con una variedad importante de muesos artísticos e históricos. Allí está el Pucará de Tilcara, un sitio arqueológico de unos 1100 años de antigüedad, formado por construcciones religiosas y militares de los indígenas tilcaras.

También ubicado sobre la Quebrada de Humahuaca —declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco— está la icónica localidad de Purmamarca y su cerro de los Siete Colores, uno de los destinos jujeños más visitados. Eso sí, prohibido ir sin cámara, van a querer volver a ver sus maravillosos paisajes cuando vuelvan a Uruguay.

Desde Buenos Aires, en auto la duración del viaje hasta San Salvador de Jujuy es de unas 17 horas. Ese tramo en bus, ida y vuelta, tiene un costo cercano a los 28.000 argentinos (39 dólares con la cotización paralela). En avión, desde Montevideo ida y vuelta a la capital jujeña los pasajes tienen un costo de 300 dólares, pasando por Aeroparque.

Más información en: turismo.jujuy.gob.ar

Foto: Parque Nacional Iguazú - Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Argentina

Foto: Parque Nacional Iguazú - Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Argentina

La tierra del agua grande

Quedándose en Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones, se puede visitar una de las siete maravillas naturales del mundo, las cataratas del Iguazú. El parque nacional que yace del lado argentino del río que se precipita al abismo ofrece los mejores paseos y senderos para recorrer y disfrutar las hermosas vistas.

El punto culmine del recorrido ofrece una de las mejores postales que la naturaleza puede regalar: la Garganta del Diablo. Este conjunto de saltos de hasta 80 metros de altura concentra las caídas de agua con el mayor caudal del mundo. Un lugar verdaderamente mágico.

Dentro del Parque Nacional Iguazú también está la Reserva Selva Iryapú, en sector de 600 hectáreas con cuatro comunidades guaraníes en lo profundo de la selva, con varias actividades de ecoturismo, como el senderismo, el avistamiento de aves y la posibilidad de recorrer en bicicleta.

Al otro lado del río está Brasil y Foz de Iguaçú, a donde se recomienda cruzar para tener la otra perspectiva de las cataratas.

En la ciudad argentina también está el inmenso Duty Free Shop Puerto Iguazú, una tienda libre de impuestos de más de 10.000 metros cuadrados que ofrece las mejores marcas internacionales.

Para viajar a Cataratas, por Argentina para quedarse en Puerto Iguazú, el viaje en bus desde Buenos Aires tiene un costo aproximado de entre 50 y 70 dólares para las vacaciones de septiembre. En el caso de elegir ir por avión, desde Montevideo, con escalas en Aeroparque y/o Ezeiza (dependiendo de la tarifa), los boletos cuestan entre 280 y 430 dólares.

Más información en: misiones.tur.ar

Foto: Instituto Fueguino de Turismo - findelmundo.tur.ar

Foto: Instituto Fueguino de Turismo - findelmundo.tur.ar

Rumbo al fin del mundo

Si bien probablemente es el viaje más caro de los que se mencionan en esta lista, en gran parte porque la vía más conveniente para llegar es por avión, una ida al fin del mundo es un paseo inigualable. Ushuaia es la ciudad más austral del mundo (por más que se lo disputa la chilena Puerto Williams) y, además de ese slogan y la posibilidad de sellar el pasaporte para decir que uno estuvo allí, su principal atractivo es la cercanía con las maravillas naturales de la punta sur del continente.

A 7 kilómetros de la ciudad está el centro de esquí más austral del mundo, el Complejo Invernal Martial, al pie del glaciar homónimo y un poco más lejos otro, el centro de esquí de Cerro Castor. En las costas del Canal Beagle, con más de 60.000 hectáreas de bosque, está el Parque Nacional Tierra del Fuego, el más meridional de Argentina (como mucho de lo que está en la zona).

Otro lugar para visitar es la Base Naval Almirante Berisso, donde se encuentra el antiguo penal donde se llevaban hasta 1947 los delincuentes más peligrosos de la argentina, que hoy es el Museo Marítimo y del Presidio de Ushuaia. Desde el muelle turístico de la ciudad se pueden tomar excursiones marítimas para navegar por el canal. Para los turistas, tomar el “tren del Fin del Mundo” es un sinónimo de haber visitado la ciudad; en él se puede recrear el tramo final del recorrido ferroviario que a principios de siglo recorrían los presos para llegar al gélido clima de la ciudad más al sur de América.

Recorrer en auto los más de 3.000 kilómetros de ruta que habría que transitar desde Montevideo a Ushuaia toma unas 42 horas, sin contar paradas. Si bien es un viaje de lo más recomendable, para disfrutar a pleno cada rincón de la inmensa Patagonia, no está hecho para cualquiera. Para quienes aún quieren ir al punto más austral de la Argentina, hacerlo por bus tiene un costo de entre 65 y 125 dólares, sólo la ida. Ir en avión, desde Montevideo y con escala en Aeroparque y/o Ezeiza, tiene un costo ida y vuelta de entre 270 y 300 dólares.

Más información en: turismoushuaia.com y findelmundo.tur.ar