Ludovica Squirru: “El mundo que se viene es heavy”
La astróloga visitó Montevideo para lanzar su nuevo libro, que define como “una alquimia” entre tradiciones orientales y hermetismo.
Por María Noel Domínguez
manoeldominguez
Ludovica Squirru llegó un domingo a la noche y en cinco días vio apenas diez minutos de sol. El cielo gris de Montevideo no la desanimó: la astróloga argentina —radicada en Córdoba— vino a presentar su libro sobre el año de la Cabra de Fuego y la ciudad la recibió con vidrieras llenas y un público que ella describe como “de los mejores que puedo soñar”.
La charla derivó en un recorrido por casi todo: la inteligencia artificial, Putin, Messi y el fin de una era y, por supuesto, las predicciones.
El libro no es solo astrología china. Es, según ella misma lo define, “una alquimia”: integra astrología védica o hindú, el Kybalión, pueblos originarios y colaboraciones de distintas personas. Una de ellas, una mujer que conoció en Madrid, estudió el Kybalión tras un viaje a Egipto y le pidió que inaugurara su hotel en enero. Al principio dudó —nueve meses de anticipación le generan, dice, “claustrofobia”— pero fue. La mujer terminó siendo colaboradora del libro escribiendo sobre las siete leyes que rigen según esa tradición.
La Cabra y lo que viene
El año de la Cabra de Fuego es aliado del Caballo de Fuego: ambos comparten el doble elemento. Eso, en su lectura, no es auspicioso en términos globales. “Es una limpieza kármica a nivel planetario”, afirma. El signo de la Cabra es humanista, solidario, casero, amante de la familia —muy distinto al Dragón o al Caballo, que son, en sus palabras, “egotrip total”—. Pero el contexto en el que llega este año es, según ella, desolador: un mundo muy desigual, xenofobia acentuada, crisis educativas en Europa, marchas en España por los alquileres. “El mundo que se viene es heavy”, resume.
Lo que sí florecerá, predice, son los grupos de autoayuda: “Diez mil veces más”. La solidaridad va a crecer, pero a pequeña escala: “A un toque en la puertita de tu casa”. La palabra clave del año, que ya había usado el año anterior, es el desapego. “Nadie se va a salvar de algo de desapego”, dice. Y agrega: “La gente está muy aferrada a lo material, y lo material va a desaparecer en un minuto para todos”.
A largo plazo, su visión es de un mundo en comunidad, con lugares en la Tierra habitados por poca gente, nuevas técnicas de permacultura y una reorganización radical de la vida humana. El plazo que maneja: cien años. “Es el fin de una humanidad, literal, como para que nazca de a poco”, sostiene.
© Claudio Herdener
El clima, el agua y Panamá
Lleva tiempo advirtiendo que las aguas van a subir. Menciona el descongelamiento de los polos, las imágenes de 20.000 metros cúbicos por segundo en las cataratas del Iguazú, la apertura de compuertas, y las inundaciones en Venezuela, Colombia y Panamá. Critica que se siga vendiendo turismo en zonas de riesgo hídrico: “Con tal de vender turismo”. Sobre Panamá, señala que es escala de todos y que hubo muchas muertes. Advierte que no hay que construir cerca del agua ni del mar, y que vendrán muchas pestes derivadas de las inundaciones y el agua estancada: “Gente indigente sin manera de sacar el agua de sus casas se enferma y contagia”.
“Peor que la peor guerra”
Así define a la inteligencia artificial. La califica de perturbadora, señala que fue “introyectada” sin que la gente lo decidiera y critica que no facilita la creatividad ni la curiosidad. “¿Qué es esta porquería de la inteligencia artificial?”, interpela. Y enseguida aclara: “Ya llegó, no hay vuelta atrás”.
En el plano político, la recesión mundial la vincula a la guerra en el estrecho de Ormuz y las alianzas en Medio Oriente. Habla de inflación global, del petróleo, de peces muertos y electrificados. “¿Qué vas a comer?”, pregunta. Sobre Ucrania y Rusia dice que no puede creer que todavía haya guerras que terminen así, y califica a Putin de “hijo de puta”, sin rodeos. Predice una justicia que no será la de los libros, sino la de la ley de “lo que está arriba está abajo”: “Los jueces están todos con los gobiernos de turno. Hay una justicia divina que se está armando”.
Argentina y Milei
Cuando habla de Argentina, el tono cambia. Dice que cobra la jubilación mínima, que no llega a trescientos dólares, habiendo aportado el 35% desde los 27 años. “Aporté el 35% y me van a dar una jubilación mínima”, repite, y lo define como una estafa. Describe un país con mucha frustración y decepción, y menciona de pasada al gobierno de Milei: “Los discapacitados nos importan un carajo”, dice, citando la lógica que percibe en las políticas actuales. En Córdoba siente físicamente el efecto de la inseguridad: “¿Cómo salgo a la calle? ¿Dónde meto la billetera? Todo es peligro”. Aun así, cierra con una afirmación que suena a convicción genuina: “No cambio la vida que tengo hoy por nada. Es un gran país, hay mucha gente valiosa”.
La cosmovisión del libro
La astrología hindú la estudia hace cuatro o cinco años, desde que entró al tema por un amigo astrólogo vinculado a la Fundación Espiritual de la Argentina. Lo describe como alguien que “no falla” en sus predicciones y lo compara con Deepak Chopra: “Lo amo a Deepak Chopra”. Sobre el Kali Yuga —la última etapa de la humanidad según los hindúes— dice que es el fin de una era, y que tanto los chinos como los pueblos originarios marcan un fin de ciclo en estas épocas. Los pueblos originarios, explica, festejan año nuevo el 21 de junio mirando al cielo para ver qué animal rige. Este año vieron un humano y un lobo: la interpretación es que el ser humano necesita una nueva manera de existir en la Tierra. “No hay una astrología mejor que otra”, afirma, “sino quienes la hacen y la estudian”.
La gira y las presentaciones
La editorial no la ayudó en nada para la gira. “Por favor, déjenme ir a la Patagonia, no he ido hace ocho años”, les pedía. La respuesta era siempre que no podían costear. Ella se organizó sola: consiguió hoteles, se apoyó en amigos que abrieron sus casas. Se define como pro federal: le gusta salir de Buenos Aires y recorrer el país. El 24 de noviembre presenta en Rosario, en el Teatro El Círculo —lo compara con el Solís de Montevideo— junto a Deepak Kaananda, con quien comparte escena y también libro. Llevaba ocho años sin ir a Rosario por miedo a la inseguridad. Ahora vuelve. En Montevideo, el libro ya estaba en las vidrieras de 18 de Julio cuando ella llegó, y pasó por varios programas de televisión y radio, incluyendo Radio Holanda y Radio Nacional.
Messi, el papa y la bata del hotel
Sobre Messi, la admiración es total y va más allá del fútbol: “Vida ejemplar. La familia, los tres hijos juntos, la humildad, la entrega”. Dice que perdió a su padre, quien era su representante y quien creyó en él, y le manda un mensaje: “Ya retírate y disfrutá de la vida. Lo diste todo a la humanidad, no a los argentinos”. Sobre quienes lo atacan por la plata: “La merece y mucho más”. Cierra con una frase que podría aplicarse a su propia visión espiritual: “Se nota que su espiritualidad es mayor que su mundo material”.
Del papa dice que se enfermó de golpe, que estaba por venir a Argentina y Uruguay, y critica que alguien recién operado no puede hacer semejante gira. Señala el impacto económico sobre toda la gente que había preparado la llegada.
El libro
El nuevo libro de predicciones de la astróloga best seller Ludovica Squirru, para el 2027, año de la Cabra de Fuego.
El año 2027 estará regido por la Cabra de Fuego, sucesora del Caballo, que mantuvo a la humanidad al galope. Y si bien los dos signos son compinches y se llevan bien, la cabra va por el mundo un poco más tranquila que el caballo, es gentil, amigable y dulce. Con ese andar más armónico nos permite tomar decisiones más sabias. ¿A quiénes queremos cerca en el año de la cabra? ¿De quién tendremos que tomar distancia? Estas son preguntas que debemos hacernos en todos los planos: el amor, la amistad, la familia, el trabajo y, también, a quiénes elegimos para que gobiernen nuestros destinos. “Será un año para limpiar energías y la cabra es una buena compañera”, dice en el Horóscopo chino 2027 Ludovica, la astróloga más leída en habla hispana, que año a año nos sorprende con sus predicciones y su profundidad para entender cada signo. “La cabra es un signo que necesita vivir armoniosamente en la naturaleza, rodearse de belleza y arte, de gente que pueda cooperar en comunidad transmitiendo conocimientos y sabiduría. No desaprovechemos esta gran oportunidad de hacer entre todos un mundo mejor”.
LSD
¿Están preparados para este gran desafío?
Por María Noel Domínguez
manoeldominguez
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]