Lisalla tiene una impresionante trayectoria en el mundo del modelaje. Tras firmar con Maybelline New York, la brasileña saltó a la fama y consiguió contratos con las marcas y diseñadores más prestigiosos. 

Su belleza captó la atención además de publicaciones como GQ, Vogue y Glamour en todo el mundo.

Aquí aparece en su primer trabajo tras una larga pausa laboral, modelando prendas de lencería en una sensual producción.