El que lo encuentra es para él

Libro acerca de curioso coleccionista

Las colecciones de sellos y monedas son quizá las más habituales en el mundo. Sin embargo, hay coleccionistas con gustos más extravagantes y difíciles de satisfacer. Tal el caso del Dr. Chevalier Jackson., cuya obsesión ha sido tema de un reciente libro

13.01.2011 12:21

Lectura: 3'

Compartir en

Montevideo Portal

Desde tejidos cerebrales hasta cálculos biliares, es normal que los médicos conserven restos del trato quirúrgico con sus pacientes. En general, estos acopios tienen que ver con temas profesionales. Sin embargo, el caso del laringólogo Chevalier Jackson fue mucho más complejo.

Jackson fue un médico muy popular a fines del siglo XIX y principios del XX, y durante su carrera médica se apropió más de 2.000 objetos engullidos o aspirados por sus pacientes. Clavos, binoculares en miniatura, llaves de paso y hasta un medallón con la inscripción "doy suerte a quien me lleve", fueron extraídas de la anatomía de los visitantes al consultorio de jackson, y archivadas celosamente.

Ahora, la investigadora Mary Capello acaba de publicar en EEUU un libro acerca de los curiosos coleccionistas, titulado "Swallow", donde explica cómo el profesional extraía objetos de sus pacientes "con poca o ninguna anestesia".

"Su ansia de incrementar su colección era tan grande, que una vez se negó a devolver una moneda de 25 centavos, aunque su propietario -que se la había tragado- se la pidió", explica la autora en un reportaje publicado por New York Times. "Indudablemente, fue un fetichista", afirma Capello.

"Jackson fue un prodigio de la medicina, pasaba horas aplastando maníes para saber exactamente cuánta presión ejercer" sobre objetos y tejidos, señala su biógrafa. Jackson fue pionero en el estudio del tronco superior, y desarrolló novedosas técnicas de endoscopía para acceder a los más recónditos meandros del cuerpo humano.

También fue uno de los primero en promover y apoyar medidas de seguridad en procura de evitar que los niños engulleran objetos. Su objetivo -en opinión de Capello- era concienciar al prójimo acerca del riesgo de tragar cuerpos extraños.- "Él opinaba que los padres que daban maníes a sus hijos cuando todavía no habían desarrollado molares, deberían ser descuartizados", apunta la autora.

"Mastique todo completamente, exhortaba a todos: ¡mastique hasta la leche!" recuerda.

Para retirar objeto, Jackson introducía un largo tubo rígido en los pacientes, generalmente niños que permanecían despiertos e inmovilizados durante todo el proceso. Actualmente, la colección de objetos de Jackson pertenece al Mueso Mutter de la Facultad de Medicina de Filadelfia, que prepara una muestra a inaugurarse el 18 de febrero.

Montevideo Portal