La celebración de Halloween -muy extendida en los países anglosajones -tiene la particularidad de aunar en una sola velada la diversión y el miedo.

Con el paso de los años, los disfraces más tradicionales -de bruja, esqueleto, diablo o similares- fueron dando lugar a nuevas e ingeniosas creaciones. Algunas resultan divertidas y otras terroríficas, a veces de manera opuesta al deseo de quienes las usan.

Por eso, la web Awkward Family Photos, que recopila precisamente las fotos más tontas tomadas en ambientes domésticos, selecciona alguna de su capítulo de Noche de Brujas.