Contenido creado por Pablo Méndez
Espectáculos

Sin principio ni fin

La Vela Puerca celebró sus 20 años

La Vela Puerca festejó sus 20 años este sábado en el Velódromo; con un repertorio que abarcó todos sus discos, desde Érase a Deskarado, y con varios invitados, una de las bandas uruguayas más importantes del momento le regaló a su gente un show histórico y prometió más.

20.11.2016 13:20

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2016-11-20T13:20:00-03:00
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Entre los Ramones, BB King y los Rolling Stones, por nombrar apenas tres bandas, se vivió la espera que empezó alrededor de las 18:00 cuando se abrieron las puertas. De a poco la gente iba llenando un Velódromo que, como ya es costumbre, estaba pronto para recibir a la Vela Puerca.

Pero esta vez era diferente, no solo la Intendencia había declarado "ciudadanos ilustres" a la banda más popular del Río de la Plata -de acá y de allá-, sino que era su vigésimo aniversario y eso pesaba en el aire festivo que se iba acumulando entre la gente.

Ya hacia las 20:30, iba subiendo la ansiedad -el comienzo del toque estaba pactado a las 21:00- y ya se notaba que no solo habían venido los uruguayos a celebrar los veinte años. Entre camisetas del Indio, de Callejeros y Sumo, se veían un gran número de argentinos y hasta se veía también alguna bandera con los colores de Paraguay. Porque sí, esto también es parte de la popularidad y trascender las fronteras, y se vivió con una inmensa fraternidad, todos unidos por lo mismo.

Ya a las 21:45, después de que los presentes hubiesen tenido tiempo de bajar algunas Cervezas Puercas -cerveza artesanal American Pale Ale fabricada por la banda- y ya con un nivel de expectativa insoportable, se empezaron a escuchar los primeros acordes de "Sin avisar" y el Velódromo cayó hipnotizado con la música. Le siguieron "Soldado de plomo", "Buenas mascotas", "La calle adicción" y "Ves", con un público que no paraba de aclamar con gritos, aplausos y abrazos a la banda. Era lo que habían venido a buscar y se lo estaban dando.

El show siguió de forma cronológica -del final hacia adelante- toda la discografía velera. A las canciones de Érase, le siguieron, "Sobre la sien", "La teoría" y "Polidoro", entre otras del disco Piel y Hueso.

Es preciso señalar que las canciones, además de por las ovaciones populares, estaban acompañadas por un muy trabajado contenido audiovisual que se veía en las pantallas del escenario y en sus costados. Y por la Cerveza Puerca que seguía bajando.

Ya con El impulso empezaron a llegar los invitados, que no pararían de pasar a lo largo de la noche. Después de "Para no verme más", "Clones" y "Frágil", apareció en el escenario Pedro Dalton para cantar "Colabore". Entre los característicos aullidos del cantante de Buenos Muchachos y las caras de desaparecidos que aparecían en las pantallas, se vivió uno de los momentos fuertes de la velada.

A El impulso le siguió A contraluz, que fue uno de los discos -junto a De bichos y flores- que contó con más invitados: el traidor Juan Casanova estuvo en "Llenos de Magia", "Va a escampar" fue con Ernesto Tabaréz -de Eté y los Problems- y, como no podía ser de otra manera, "Zafar" fue acompañada por Emiliano Brancciari, de No Te Va Gustar. La gente no podía creer lo que veía, cuando canción tras canción seguían llegando nuevos músicos. Fue, claramente, un cumpleaños con muchos invitados.

Para recibir De bichos y flores vinieron Toto y sus compadres -músicos de Zitarrosa-, que acompañaron con sus guitarras en "A lo verde", en "De no olvidar" y "La canción quiere". Éstas últimas dos son canciones del gran Alfredo. A esto le siguió "El Huracán", con Matías Rada de invitado en la guitarra, y "Burbujas" con Pablo Silvera. Luego de este tema, con un gran sentido de la generosidad y con un público que lo recibió eufórico, se tocó "Maldición" de los Once Tiros, la banda de Silvera.

Luego de esto, la banda se tomó unos minutos para descansar y los relevó una cuerda de tambores que mantuvo alto el pulso de los presentes. Y así, de a poco, se aproximaba el final con, irónicamente, el primer disco de la banda: Deskarado. "Paren hoy" fue la primera canción que se intercaló con un merecido "Que los cumplas feliz", coreado por todo el Velódromo. A lo que siguió "Madre resistencia", el himno "Vuelan palos" ("vamos la vela de mi corazón"), "Alta magia" y, acompañados por los encendedores de los presentes, "Mi semilla".

Ya con los discos terminados y con el público extasiado, la banda se retiró, pero volvió rápido bajo el sentido pedido de la gente, que se hacía sentir entre aplausos, gritos y demostraciones de afecto. En este procedimiento, que se repitió varias veces, se fueron tocando "Haciéndose pasar por luz", "El viejo", "El profeta" y, finalmente, "Jose sabía". Hasta que, tras tres horas de fiesta, se tuvo que dar por terminada la noche.

Ya terminado el show, se veían en la puerta las sonrisas en las caras de los afortunados que tuvieron la suerte de vivenciar un espectáculo que no se sacarán de la retina en mucho tiempo. Todo esto mezclado con un sentimiento de gratitud: hacia la música, hacia la banda, hacia la vida. Y en el aire una sensación sobrevolaba: "Señores, hay Vela Puerca para rato".

Manuel Serra | (@serra_sur)

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