La revista de Susana agotó la primera edición, dejando entre sus consejos de moda y costura una buena anécdota sobre el pasado de la diva.

Susana se dio el tiempo para contar una extraña anécdota en la que está implicado un pingüino que resultó apedreado, recoge Minuto Uno.

Hace ya unos cuantos años, durante un paseo al sol por la playa de La Feliz, Susana y Carlos Monzón distinguieron a un grupo de pingüinos a pocos metros. La diva quiso acariciar a uno de ellos, que casualmente caminaba en su dirección.

"En un segundo, Carlos agarró una piedra enorme y la lanzó contra el pobre animal. Le pegó en la nuca y lo desmayó al instante", contó. "No me salían las palabras. No sabía si gritar, llorar o desmayarme yo también".

Monzón, sin percatarse de que había cometido una bestialidad, cargó el pingüino ensangrentado al hombro y se lo llevó a Susana con una sonrisa. "Venía con una cara de felicidad, como si trajera un anillo de brillantes de Tiffany´s", dice Susana. – "¡Vos estás loco! ¿Cómo le vas a pegar al pingüino?", le dijo.

Monzón, con una lógica implacable, le contestó: "¿Vos no me dijiste que lo querías tocar?". Sobre el destino del pingüino poco se sabe.