Kardashian y Humphries decidieron ignorar el escándalo mediático de la supuesta infidelidad de ella con un deportista de la NFL. Tras amenazar con un juicio a quienes difundieron esa noticia, la joven decidió que era un buen momento retirarse a un lugar paradisíaco junto a su prometido.
Es así que los futuros esposos se refugiaron en Bora Bora, donde aprovecharon para pasear, tomar sol y - especialmente ella - hacer un despliegue de varios modelos de bikinis y deslumbrar con sus voluptuosas curvas.