A casi nadie se le escapa que la modelo rusa Irina Shayk es la novia del futbolista portugués Cristiano Ronaldo, que milita en filas del Real Madrid. El deportista se unió recientemente a la pretemporada de su club, y la chica decidió tomarse unos días de descanso en Miami.

Se los merece: en su carrera como modelo no cesa un minuto, y alterna las pasarelas y las producciones fotográficas para distintas marcas con realizaciones especiales para algunas selectas revistas, como, en este caso, la nueva edición de la versión rusa de GQ.