Contenido creado por Valentina Rodriguez
Tiempo libre

Hacela fácil

Ideas de cenas frescas y livianas, ideales para verano, sin necesidad de prender el horno

Con combinaciones simples y alimentos de estación se puede resolver la cena sin tener que sumarle más temperatura al ambiente.

20.01.2026 13:15

Lectura: 3'

2026-01-20T13:15:00-03:00
Compartir en

En verano, cuando el calor se vuelve protagonista, prender el horno deja de ser una opción atractiva. Sin embargo, resolver la cena no tiene por qué ser complicado ni repetitivo. Con productos comunes en la cocina uruguaya y algunas combinaciones simples, es posible armar platos frescos, saludables y sabrosos sin recurrir a cocciones largas.

Las ensaladas completas son una de las opciones más prácticas. A las clásicas hojas verdes se les puede sumar tomate, huevo duro, atún, queso magro o pollo ya cocido, acompañadas de arroz frío o papa hervida cortada en cubos. Este tipo de plato, habitual en muchos hogares, aporta saciedad y se adapta fácilmente a lo que haya en la heladera.

Otra alternativa frecuente son las pastas frías, preparadas con fideos cortos, tomate, aceitunas, albahaca y cubos de queso, o con verduras ralladas y un toque de aceite de oliva. Preparadas con anticipación, se conservan bien en frío y funcionan tanto como plato principal como acompañamiento.

Los sandwiches y wraps livianos también ganan espacio en las noches de calor. Puede ser pan blanco, integral o las clásicas rapiditas con jamón, queso, tomate, lechuga, palta o huevo duro. Para variar, se puede sumar pollo desmenuzado, atún o una mayonesa liviana (si es casera, mejor).

Las tortillas y tartas frías, cocidas previamente y consumidas a temperatura ambiente o frías, siguen siendo un recurso habitual. Una tortilla de papa, de verduras o de espinaca puede prepararse por la mañana y resolverse por la noche sin necesidad de recalentar.

Para quienes buscan opciones aún más frescas, las picadas frías se transforman en cena: quesos, tomates cherry, zanahoria rallada, remolacha, aceitunas, huevos duros y pan. Bien combinadas, permiten una comida completa, para compartir y sin pasos complicados.

En días de calor intenso, los platos fríos también se abren paso. Sopas frías de tomate, licuados salados o ensaladas de pepino y yogur son menos tradicionales, pero cada vez más presentes en las mesas urbanas durante el verano. También opciones como hummus o guacamole son ideales.

La clave para este tipo de cenas está en la organización: tener verduras lavadas, huevos hervidos, arroz o pasta cocidos y proteínas listas facilita combinaciones rápidas sin pasar tiempo frente a la cocina. Más allá de la practicidad, estas propuestas acompañan el ritmo del verano y permiten comer liviano, con productos conocidos y de estación.