Contenido creado por Gerardo Carrasco
Curiosidades

Una de piratas

Halló un tesoro en el mar, fue preso 10 años por no revelar su paradero y ahora está libre

En 1988, Tommy Thompson encontró el Barco del Oro. Tras el rescate, “desaparecieron” 500 monedas, y él lo negó todo.

12.03.2026 14:05

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2026-03-12T14:05:00-03:00
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El 12 de setiembre de 1857, los entonces jóvenes Estados Unidos sufrieron una tragedia que costó numerosas vidas, y que tendría un fuerte impacto en la economía nacional.

El vapor SS Central America, que provenía de Panamá y había hecho escala en Cuba, se hundió en medio de una terrible tormenta frente a las costas de las Carolinas.

En la tragedia fallecieron más de 400 personas, y las pérdidas materiales fueron catastróficas. Sucede que el SS Central America no era cualquier navío. Se lo conocía como Barco del Oro, y transportaba 13,6 toneladas de oro en lingotes y monedas, metal extraído en California durante la famosa Fiebre del Oro.

El naufragio del Barco del Oro. Grabado de  J. Childs conservado en el Museo Marítimo de Londres

El naufragio del Barco del Oro. Grabado de J. Childs conservado en el Museo Marítimo de Londres

En cifras actuales, el cargamento del buque valdría unos 765 millones de dólares, y su pérdida supuso un grave impacto para las finanzas del país. De hecho, fue uno de los elementos desencadenantes de la crisis conocida como “Pánico de 1857”.

En 1988, el cazador de tesoros Tommy Thompson localizó el pecio en aguas profundas frente a Carolina del Sur. Esto permitió recuperar buena parte del tesoro, y Thompson fue aclamado como un héroe. Sin embargo, luego lo rebajarían a villano.

En el año 2005, los inversores que financiaron la expedición de Thompson presentaron una demanda, afirmando que aún no habían recibido dinero alguno de la venta unas 500 monedas y algunas otras piezas de oro. También faltaban nada menos que 50 millones de dólares de la enajenación de un primer lote del tesoro

Thompson, un científico investigador nacido en Ohio y radicado en Florida, hizo frente durante años a las acciones legales. En 2012 se convirtió en fugitivo, luego de que la Justicia emitiera una orden de arresto por no presentarse en los tribunales.

En 2015, el cazador de tesoros fue localizado y arrestado en un hotel en Florida, donde se alojaba bajo identidad falsa. Conducido ante el tribunal a fines de ese año, se negó a revelar el paradero de las monedas, por lo que el juez lo declaró en desacato y lo envió a prisión.

Allí comenzó un capítulo singular en la vida de Thompson y en la jurisprudencia local: Thompson pasó diez años tras las rejas, tiempo que varios juristas consideraron más que excesivo.

Durante sus repetidas comparecencias, Thompson, que ahora tiene 73 años, sostuvo que las monedas fueron entregadas a un fideicomiso en Belice, y que los 50 millones de dólares de la venta del primer lote de oro se destinaron principalmente a honorarios legales y préstamos bancarios. Huelga decir que estos argumentos no convencieron a los inversores.

Pese a que apeló más de una vez, Thompson siguió en la cárcel hasta el pasado 4 de marzo, según informó la cadena noticiosa CBS. La ley federal prevé para casos de desacato una pena máxima de 18 meses.

Hace poco más de un año, el juez Algenon Marbley accedió a terminar la condena de Thompson por desacato, alegando que ya no estaba convencido de que mantenerlo en prisión proporcionara una respuesta. Sin embargo, el magistrado dispuso entonces que el reo comenzara a cumplir de inmediato una condena de dos años por faltar a aquella primera audiencia judicial de 2012.

Ryan Scott, profesor de Derecho de la Universidad de Florida que investiga la ley de desacato, trabajó para asegurar la liberación de Thompson. En declaraciones al citado medio, dijo que Thompson debería haber sido liberado hace años, al menos desde 2018, y calificó de “error judicial” la duración de la reclusión del cazatesoros.

Ahora, una década después de su entrada a la cárcel, Thompson está nuevamente en las calles y con completa libertad de acción. La gran pregunta que todos se hacen es si efectivamente desconoce qué pasó con las monedas, o si engañó a todos y puede ir en busca —nuevamente— del tesoro.