Estas impactantes fotos fueron tomadas por David Horsey, radicado en Kenia desde hace años. El individuo de barba blanca y buzo azul que parece nervioso pero en buenos términos con un guepardo, es el también irlandés, Mickey McCaldin, que el mes pasado viajó a África para visitar a su amigo.
"He vivido en Kenia por años, y nunca vi nada parecido", dijo Horsey en declaraciones recogidas por la agencia Caters. Según su relato, no es raro que los guepardos se muestren curiosos y amigables con los visitantes humanos, pero en esta ocasión llegaron a comportarse casi como gatos domésticos.
David tomó las fotos el pasado 12 de junio. Mickey estaba de vacaciones junto a su pareja y su hermana, quienes son amigas de David y su esposa. El grupo estuvo varios días recorriendo la reserva de Masai Mara, con la esperanza de encontrar a una manada de guepardos liderada por una hembra llamada Malaika. Cuando ya estaban a punto de desistir, la suerte premió su paciencia.
"Parecía que el guepardo estaba dispuesto a sentarse en la falda de Mickey, pero luego se aburrió de mirarlo y se marchó", cuenta David.
Tal como se aprecia en las imágenes, Malaika y sus chicos tomaron la camioneta de los turistas como propia. Finalmente, humanos y felinos siguieron sus respectivos caminos, y nadie salió herido.