Cada año, la entidad que agrupa a los fotógrafos expertos en bodas elige las mejores imágenes tomadas en dichos eventos, y agrupadas en una veintena de categorías, que incluyen los preparativos, el baile, grupos familiares, etc.
Joe Milton, director ejecutivo de la Sociedad, cuenta que al cierre de 2015 se habían recibido nada menos que 20.000 trabajos, remitidos por profesionales de los más diversos puntos del planeta.
"Me gustan todas las fotos que tienen humor o de algún modo se prestan a la risa, especialmente cuando el elemento gracioso no salta a la vista de inmediato, pero finalmente lo ves", dice.
"Hay una combinación de cosas que hacen que una fotografía de boda sea divertida. En primer lugar, el fotógrafo tiene que tener sentido del humor para estar con el ánimo adecuado para capturar el momento".
"Además de la oportunidad, el tiempo, son esenciales para muchas de estas imágenes, que se perderían si el fotógrafo esperara un instante más", explica.
Por otra parte, "el fotógrafo también debe tener esa capacidad especial para ver de manera creativa la imagen, hallar lo que la mayoría de la gente se pierde. Por ejemplo, ciertas yuxtaposiciones, o reflexiones, o las interacciones de la gente que muchas personas no notarían como una imagen divertida".
"Y, por supuesto, los animales - después de todo, ¿a quién no le gusta una imagen divertida de un perro, especialmente en el contexto de una boda?", interroga.