Contenido creado por Gerardo Carrasco
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Fotógrafo logra increíbles tomas desde avión espía, a 23.000 metros de altura

Fotógrafo estadounidense capta impresionantes fotos de la Tierra desde uno de los legendarios aviones espía U-2, a 23.000 metros de altura.

09.01.2015 17:02

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2015-01-09T17:02:00-03:00
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Montevideo Portal

Desarrollado por EEUU en la década de 1950, el avión Lockheed U-2 —conocido como Dragon Lady— fue una herramienta muy utilizada durante la Guerra Fría. En 1960, una de estas aeronaves fue protagonista de un incidente que tensó las ya difíciles relaciones entre EEUU y la URSS. En esa ocasión, un U-2 fue derribado cuando sobrevolaba territorio ruso, y los estadounidenses se vieron obligados a dar explicaciones.

La principal característica de este avión es la altitud que puede alcanzar. Con un techo operacional de más de 23.000 metros, el U-2 vuela cerca de los límites de la atmósfera terrestre. A semejante altura, los radares son capaces de detectarlo, pero su derribo se hace dificultoso.

Actualmente, los U-2 S —versión de 1967— continúan en servicio, realizando tareas de vigilancia, investigación, desarrollo de sensores electrónicos, calibración de satélites y validación de datos satelitales.

Tiempo atrás, la presencia de un periodista a bordo de uno de estos aeroplanos era inviable. Pero hoy, derretido el hielo de la Guerra Fría, los militares estadounidenses se lo toman con más calma.
Por eso, recientemente el fotógrafo y piloto Christopher Michel fue invitado a subirse a uno de estos ingenios voladores, ocasión que le permitió tomar unas fotografías increíbles.

Antes del vuelo, el fotógrafo pasó tres días en la base de la fuerza área estadounidense en Beale, California, donde se sometió a ejercicios para aprender a soportar cambios rápidos de presión y a eyectarse fuera del avión en caso de emergencia.

Pese a tener experiencia de vuelo, Michel debió también ser instruido en el manejo del U-2, ya que se trata de un monoplaza de complejo control, más allá de que hoy día los instrumentos automáticos faciliten la tarea.

Entrevistado por Flickr, el artista dijo que tomar fotografías desde el avión no fue nada fácil. Los gruesos guantes que debió usar le dificultaron la labor, y una de las tres cámaras que llevaba falló cuando el avión alcanzó su altura máxima.

"Tener la oportunidad de volar en el U-2 Dragon Lady hasta el borde del espacio fue una de las grandes emociones de mi vida", dijo. "Nunca olvidaré la vista a través de mi casco espacial, la negrura del espacio encima y la Tierra, curva y azul abajo", relató.

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