Fundada hace 100 años en tierras pertenecientes a una antigua hacienda, la localidad brasileña de Honório Serpa se encuentra en el sur del estado de Paraná. Es un lugar apacible, de apenas 5.000 habitantes, la mayoría de ellos dedicados a las labores agropecuarias.
Adão Cardozo, agricultor y residente del pueblo, se llevó una sorpresa desagradable días atrás: estacionó frente a una tienda de insumos agrícolas y, en un instante, le llevaron el auto.
Según contó el damnificado en declaraciones recogidas por el portal G1, él mismo habría allanado la tarea al ladrón. Como de costumbre, dejó el auto abierto y con la llave puesta, acostumbrado a la tranquilidad de la zona.
Las imágenes de una cámara de seguridad muestran el momento en que un hombre se acerca a pie, se sube a un coche y se marcha. Desde la puerta del comercio, Cardozo presenció el hecho sin poder reaccionar.
“Me robaron el coche [...] dieron marcha atrás, casi en contra del tráfico, y se fueron a toda velocidad haciendo chirriar las ruedas. Estaba tan preocupado que ya ni siquiera podía llamar. ¿Te imaginas? Se llevaron el coche y todo, los documentos, la tarjeta de crédito, la billetera…”, dijo el agricultor.
Confusão no Paraná - Adão Cardozo, agricultor e morador de Honório Serpa, no sudoeste do Paraná, acionou a Polícia Militar para denunciar o furto do próprio carro, mas, com a ajuda de câmeras de segurança, acabou descobrindo que o veículo havia sido levado por engano por um… pic.twitter.com/e5ph0gAgql
— g1 (@g1) January 12, 2026
Luego, su primera reacción fue llamar a la Policía Militar e intentar cancelar las tarjetas que estaban dentro del vehículo.
Mientras la policía registraba la ciudad y bloqueaba las salidas, un comerciante que colaboraba en la búsqueda reconoció al hombre de las imágenes. Era Márcio Padilha Moreira, empleado de un lavadero de autos de la ciudad.
Interrogado, el hombre dijo que confundió el vehículo con el de una clienta, que es similar y al que suele lavar. Como la llave estaba puesta y había dos vehículos idénticos estacionados cerca, se equivocó de coche.
"Ella [la clienta] dijo: 'Voy a dejar la llave dentro'. Es la tercera vez que hace esto y fui a buscarlo. Tenía prisa y agarré el equivocado", dijo el empleado del lavadero.
El coche se localizó intacto, con todas sus pertenencias dentro y prolijamente lavado. El caso se cerró sin que nadie presentara cargos
Aliviado, el dueño del vehículo se mostró contento con el final de la historia.