Durante toda la entrevista conjunta a Facundo Manes y Mateo Niro de la que participó Montevideo Portal, dos palabras entraban y salían de la conversación: empatía y resiliencia.

Es que en su libro Ser humanos, los autores insisten casi caprichosamente en demostrarnos que, pese a todo, si nos entendemos y usamos la investigación científica, vamos a salir mejores personas, justamente, si apelamos a las cosas que nos hacen personas.

¿Saldremos mejores?, fue una de las primeras preguntas que salieron en la conversación tras la crisis sanitaria que sacudió al mundo entero. "Los capítulos abordan los estacionarios que vamos a tomar y las orientaciones también son diversas en posibilidades, pero no hay ninguna duda que cuanto uno más conoce y más reflexiona sobre lo que somos, mejor nos va a ir. No solo en la intención sino en que esa intención provoque buenos resultados", empezó Niro.

"En el medio de la pandemia, recordamos que una de las más importantes pandemias que vivió la humanidad la peste negra, mató aproximadamente a uno de cada tres seres humanos. Sin embargo, luego de la tragedia, surgió el Renacimiento. El Renacimiento fue un movimiento que atravesó la sociedad, cambiando todos los paradigmas y proponiendo una mirada de los humanos hacia sí mismos, hacia adentro. El Renacimiento buscó el poder y la respuesta en cada uno de nosotros. Y creemos que la salida de esto es también por adentro, pero ahora la ciencia, el cerebro, la neurociencia, tiene mucho para explicar en relación a las habilidades humanas. Claramente queríamos brindarle a la sociedad lo que sabe la ciencia sobre el interior, sobre el cerebro, sobre la mente para salir por dentro, pero con datos", explicó Manes para fundamentar el porqué del libro.


"Lo primero que quiero decirles es que más allá del dolor y el sufrimiento que atravesamos, que estamos atravesando y que vamos a atravesar, una cosa que sabemos es que una adaptación positiva es posible. Sabemos que los seres humanos podemos adaptarnos positivamente y en situaciones graves y críticas, muchas personas y también muchas sociedades desarrollan resiliencia. La resiliencia es la capacidad que tenemos para superar adaptativamente situaciones adversas. Podemos decir que es la cualidad que nos da la fortaleza sicológica para lidiar con el estrés y las dificultades. Las personas altamente resilientes logran la manera de cambiar el rumbo, de sanar emocionalmente, de continuar avanzando hacia los objetivos", prosiguió el autor.


"Hay una sensación de pérdida y un alto impacto, pero muchas personas luego de este shock inicial de alto impacto emocional y social empiezan a tener nuevos significados en la vida, nuevos propósitos en la vida, nuevas fuerzas y confianzas internas, incluso mayor apreciación de los vínculos y relaciones. Y es más frecuente que nos volvamos altruistas y compasivos. Empieza a importar más el bienestar de los demás que el propio estatus individual, todo eso se llama resiliencia. Y los seres humanos podemos ser muy resilientes y es muy posible que a nivel comunitario surja un sentido de propósito común que conduzca a un nivel muy alto de integración. Es como si en vez de individuos aislados nos fusionamos en un todo y entendemos que nuestra supervivencia está ligada a la supervivencia de los demás", agregaron.

Y después aparece la empatía: "Por eso es muy importante desarrollar un espíritu colectivo con lo que viene. Y una palabra clave a la cual en el libro le dedicamos mucho tiempo es empatía. Empatía es una habilidad cerebral que nos permite imaginar qué siente el otro y creer que, aunque las creencias del otro no coinciden con las creencias nuestras, puede haber semillas de verdad en las semillas del otro. Es ver que el otro piensa con esquemas mentales diferentes que el nuestro para ver el mundo y que quizás haya verdad en las formas mentales del otro. Eso es una empatía cognitiva. Pero también hay una empatía emocional, que es sentir el dolor del otro. Y la empatía es clave porque permite fusionarnos como un todo social que necesita de los demás y de cada uno para salir adelante. De eso se trata el libro".

La tecnología nos ayudó a pasar la pandemia: nos mantuvo conectados, permitió seguir trabajando, permitió seguir hablando. Pero ¿se queda para siempre? Manes vaticina un futuro prometedor: "Vamos a un mundo híbrido, que nos permite valorar la tecnología. En este mundo híbrido que viene hay capacidades humanas que van a ser inimitables, por la inteligencia artificial por más sofisticada que sea. Y estas capacidades son las que nos hacen humanos. Nunca una máquina va a reemplazar nos hace enfocarnos en trabajar en esas habilidades. La habilidad para resolver problemas complejos, la creatividad humana, la sensibilidad estética, la capacidad de pensar críticamente, la intuición, detectar líderes, lidiar con personas difíciles, inspirar. Vamos a un mundo híbrido donde van a convivir la tecnología y el humano, pero tenemos que fortalecer las habilidades que nos hacen humanos: de eso también se trata el libro".

"Por otra parte, creemos vamos a volver a ser humanos. Lo más cool en cinco años, lo más sofisticado que vamos a tener en unos años va a ser el contacto humano. En unos años, alguien que esté todo el día con el celular, nos va a parecer como alguien que está en un avión fumando. porque la multitarea nos mata, nos agota", enfatizó.

Ahora bien, esa empatía tan necesaria parece estar faltando en esto tiempos: "Nuestra sociedad global está viviendo una crisis de empatía, de una escala sin precedentes. En este sentido, necesitamos líderes que nos ayuden a luchar contra la ignorancia, el miedo, el odio, las mentes cerradas y la falta de empatía.
La empatía es una habilidad universal de los seres humanos y diversos estudios demuestran que somos más empáticos hacia los miembros del grupo que pertenecemos, al grupo con el cual nos identificamos. Y tenemos menos empatía hacia los grupos que consideramos externos", dijo Manes.

"A medida que crecemos, vamos generando esquemas mentales y vamos tomando todo lo que coincide con nuestras creencias e ignorando lo que no coincide, más allá de la evidencia. Al ser humano evolutivamente le interesan dos cosas más que la verdad: sobrevivir y pertenecer a un grupo".

En ese sentido Mateo apostilla: "las redes sociales, muchas veces, por la propia dinámica técnica del algoritmo, generan procesos confirmatorios: solo leemos con lo que estamos de acuerdo. En relación con las redes sociales, se genera esa especie de confirmación, entonces ser consciente, ser criterioso, estar dispuestos a desacomodar esos pensamientos previos, también promueve la empatía".


"¿Por qué nos molesta tanto que una creencia no coincida con la nuestra?", se pregunta Manes y agrega: "Quiero hablar la disonancia cognitiva. Uno a veces en política se pelea por un líder, pero el líder no importa. Cuando alguien nos enfrenta con evidencia que contradice nuestras creencias se da un cierto dolor y malestar que contradigan la construcción de tu identidad. Acá en Argentina se da la situación de que los militantes tienen que justificar actos corruptos y defienden a ese líder. Pero no es el líder. Es que la crítica a ese líder es una crítica a la identidad de la persona".

El ahora

Mateo recalca que es un libro sobre el conocimiento humano. Y también sobre qué hacer con el conocimiento. A esto Manes agrega: "La neurociencia sabe que gran parte de nuestro bienestar lo construimos. Ahora, ¿cómo lo construimos? Básicamente con disfrutar el presente. Centrar la atención en lo que nos sucede en el presente, es beneficioso. Evitar la multitarea. Contrariamente a lo que uno puede pensar, ni la inteligencia ni el nivel educativo están relacionados con el bienestar, ni con la felicidad. Tampoco la juventud, a pesar del valor que se le da en esta época. La gratitud es importante, cuando todo anda mal en la vida: pensar en que anda bien. Pensar más que en lo que a uno le falta, pensar en lo que uno tiene".


"También muchas personas logran sus objetivos y creen que por el hecho de conseguir un objetivo van a ser más felices y eso no es así. Logramos un objetivo y queremos más. Una buena opción en vez de pensar que uno va a ser feliz cuando consiga lo que le falta, es ser feliz con lo que uno tiene. Parece sencillo, pero es muy difícil. Tener un sentido que sea mayor a uno mismo, un propósito vital que nos exceda nos da mucha felicidad. Y las relaciones humanas. Si hay algo que nos da felicidad es cuántos vínculos humanos tenemos.
Y también un sentido de flow: cuando hacemos algo que nos gusta como escribir, pintar, bailar, cocinar: perdemos noción de nosotros mismos y nos hace más creativos. Reducir los pensamientos negativos. Sabemos hoy que uno puede trabajar la manera que sentimos, cambiando la manera que pensamos".

Ser humanos


Tras el éxito de Usar el cerebro y El cerebro del futuro, Facundo Manes y Mateo Niro nos proponen una obra sobre los avances científicos para descifrar y comprender el gran misterio del cerebro. En las últimas décadas, los avances en las neurociencias nos han desvelado muchos aspectos sobre el funcionamiento del órgano gracias al cual el ser humano es el ser más complejo del planeta hasta el extremo de ser capaz de hacerse preguntas sobre su propia naturaleza. Sin embargo, el cerebro, un órgano compuesto por casi 100 mil millones de células, todavía sigue siendo un desafío lleno de enigmas para los científicos.

En Ser humanos, se propone un gran viaje de descubrimiento sobre la ciencia del cerebro respondiendo a preguntas como: ¿Razón y emoción van unidas? ¿Para qué sirven realmente las emociones? ¿Qué es el estrés? ¿Cómo se relacionan cerebro y violencia? ¿Cómo funciona la memoria? ¿Cómo toma decisiones el cerebro? ¿Qué hábitos pueden ayudar a nuestra salud y bienestar cerebral? ¿Cuáles son las claves para comprender el cerebro del futuro y la inteligencia artificial? ¿Serán las máquinas más sabias que los seres humanos?

Facundo Manes es un neurólogo y neurocientífico argentino. Es presidente de la World Federation of Neurology Research Groupon Aphasia, Dementia and Cognitive Disorders. Se graduó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y se doctoró en Ciencias en la Universidad de Cambridge, Inglaterra.Una vez concluida su formación de posgrado en Estados Unidos e Inglaterra, regresó a Argentina, donde creó el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), que dirige en la actualidad, y el Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro en la ciudad de Buenos Aires. Ambos institutos son líderes internacionales en publicaciones científicas originales en neurociencias cognitivas.


Mateo Niro estudió la carrera de Letras en la Universidad de Buenos Aires y se especializó en un campo de la lingüística denominado "glotopolítica". Es docente en la misma universidad. Dicta seminarios sobre narratología y sociología del lenguaje en universidades nacionales e institutos de formación superior. Fue responsable de centros culturales públicos y del programa de bibliotecas comunitarias en la ciudad de Buenos Aires, de áreas de cultura y educación de la Municipalidad de San Martín, y de vinculación del conocimiento y las políticas públicas en la provincia de Buenos Aires. Publicó numerosos artículos en revistas y libros especializados de la Argentina y del exterior sobre lingüística y crítica literaria. Es uno de los responsables del Anuario de Glotopolítica, publicación de referencia en el campo académico y científico. Junto con Facundo Manes, produjo ciclos televisivos para distintas señales nacionales e internacionales, y escribió Usar el cerebro, El cerebro argentino y El cerebro del futuro.

Editorial: Planeta