Libros
Pienso, luego pienso

Facundo Manes: “Hoy vivimos con el mismo cerebro de nuestros ancestros, pero en un mundo diferente”

El escritor dialogó con Montevideo Portal acerca de su nuevo libro ‘El cerebro del futuro’: lo que significa entender el presente para vivir una vida moderna.
10.08.2018 09:27
2018-08-10T09:27:00

El libro de editorial Planeta, realizado junto a Mateo Niro es un nuevo aporte de Manes, del que ya conocemos "Usar el cerebro" y "El cerebro argentino".

En este caso, los autores desarrollan temas como el lugar de las neurociencias y el trabajo interdisciplinario, el impacto de las tecnologías en el cerebro, la neuroética y los limites frente a los avances científicos; los tratamientos de las enfermedades mentales y una reflexión acerca de las problemáticas sociales.

El neurólogo y neurocientífico argentino,  conversó con Montevideo Portal acerca del libro y analizó cómo es vivir la modernidad con el cerebro de otra época.

"Hoy vivimos con el mismo cerebro de nuestros ancestros, pero en un mundo completamente diferente. Convivimos con un desarrollo tecnológico impresionante: estamos todo el tiempo conectados, pendientes de los mensajes, recibiendo las últimas noticias, chequeando las redes sociales. Todo esto promueve la multitarea", comenzó.

Y agregó: "Si bien solemos pensar que esto hace que rindamos mejor, por el contrario, se ha demostrado que baja los niveles de atención, somos más propensos a pegarnos a estímulos irrelevantes y, por lo tanto, a distraernos fácilmente. Así, el uso excesivo de las redes también genera ansiedad. Por supuesto que, en un caso o en otro, las culpables no son las herramientas, sino que las personas ya tenían predisposición a esta condición y las tecnologías".

El autor reconoce que uno de los motivos del avance de la ciencia de los últimos años tiene que ver con el trabajo colectivo e interdisciplinario, lo que permite considerar lo complejo de cada problema.

"El exponencial desarrollo del conocimiento del cerebro que se produjo gracias al avance de las neurociencias, es ejemplo de ello. El responsable de todo lo que hacemos es el cerebro; de ahí que los avances sobre su conocimiento impacten en otras disciplinas y que se necesite del trabajo colectivo interdisciplinario. Así, este tipo de trabajo ha posibilitado que se abordaran cuestiones anteriormente pensadas como distantes de la ciencia, como las relacionadas con la espiritualidad, la religión y la meditación, por ejemplo. Considero que el trabajo en equipo y en interdisciplinario es clave y lo será cada vez más de cara al futuro".

Se investiga

En cuanto al avance de las nuevas tecnologías en la salud y las enfermedades cerebrales explicó el avance en los tratamientos.

"Avanzar en la descripción de las enfermedades ha permitido profundizar el desarrollo de nuevos tratamientos. En este sentido, las nuevas tecnologías han sido fundamentales. Contamos con muchas herramientas que se están aplicando o que se encuentran en estudio".

Y detalló algunos de los avances: "La interfaz cerebro-computadora, la optogenética, el diseño de nuevos fármacos para el tratamiento de enfermedades y la potenciación de determinadas capacidades, el desarrollo del exoesqueleto, son todos avances impresionantes con un gran potencial a futuro".

"Por ejemplo, la estimulación cerebral no invasiva es una técnica que está siendo evaluada como una opción terapéutica segura y económica para muchas enfermedades neurológicas y psiquiátricas".

"Otro gran avance que se ha logrado en los últimos años lo representa el desarrollo de los implantes neurales, que están siendo probados para que personas con lesiones cerebrales que por ejemplo han quedado parapléjicas puedan, gracias a estas tecnologías, mover un brazo robótico", agregó.

"Estos avances redundan en el diseño de más eficientes tratamientos y terapias para las enfermedades, en el diseño de estrategias en el ámbito educativo, en el planteo de dilemas en el ámbito jurídico, entre muchos otros beneficios. Todo esto redunda en la mejor calidad de vida de las personas y de la vida en sociedad".

Alzheimer

Además, analizó uno de las enfermedades más conocida y temida por las personas: el Alzheimer y cuanto se avanza para tratarla.

"El Alzheimer es una enfermedad progresiva e irreversible que ataca al cerebro y lentamente afecta la memoria, la identidad y la conducta con un impacto en el funcionamiento social y ocupacional. No es parte del envejecimiento normal y aún no existe cura".

Sin embargo, explicó que la combinación de fármacos adecuados, la terapia ocupacional y la estimulación cognitiva pueden morigerar la progresión de los síntomas.

"Se han realizado importantes avances y día a día conocemos nuevas investigaciones con resultados prometedores. Una ventana en la investigación del Alzheimer es un estudio que se lleva a cabo en Colombia. Se trata de un grupo familiar de Antioquia, que tiene lo que se llama Alzheimer precoz hereditario, y desarrollan la enfermedad entre los 45 y 50 años. Se está estudiando a estas personas que todavía no tienen Alzheimer pero que se sabe que van a tenerlo para evitar que desarrollen los cambios cerebrales que llevan a los síntomas".

"Porque uno de los problemas fundamentales para tratar la enfermedad es que los síntomas aparecen cuando ya se han producido los cambios cerebrales que los provocan. Es una ventana para evaluar la posibilidad de encontrar un tratamiento y determinar si es efectivo", cerró.

Estudiar hoy

Respecto a las modificaciones que se deben realizar en el aprendizaje sabiendo que los estudiantes están tan conectados, respondió.

"Primero, debemos enseñarles a los chicos a relacionarse con la tecnología, a no estar todo el tiempo conectados y a no depender de ella. Los jóvenes y niños deben compartir actividades, recuperar la vida al aire libre y también deben saber aburrirse y tener momentos de introspección que, además, promueven la creatividad".

"En cuanto al aprendizaje, la investigación sobre el funcionamiento del cerebro humano nos ha posibilitado entender más sobre algunos de los procesos cognitivos fundamentales para la educación tales como: aprendizaje, memoria, alfabetización, lectoescritura, inteligencia, toma de decisiones, lenguaje, comprensión de textos, cálculo, manipulación de los símbolos numéricos, el sueño y las emociones, entre muchos otros. Pero ninguno de estos conocimientos debe estar desligado de lo que saben los maestros de su práctica cotidiana".

"Ellos son clave en todo este proceso. Nada, ninguna tecnología va a reemplazar el lugar de la interacción cara a cara, del afecto, la contención y empatía que se produce en ese lazo entre los docentes y los estudiantes. Los seres humanos aprendemos a partir del ejemplo y por motivación. Y esta es parte de la inmensa tarea de los maestros".

La felicidad

Según una investigación sobre el bienestar en donde se compararon los resultados de decenas de estudios relevó que la genética explica solo un 36% del bienestar y un 32% de la satisfacción con la vida, el escritor manifestó:

"Lo importante de este dato es saber que, si bien puede haber una predisposición genética a ser felices, en gran parte, depende de cada uno serlo. Es decir, es mucho lo que podemos hacer para construir nuestro propio bienestar. Así, se ha estudiado de qué manera se alcanza la felicidad".

Éramos tan pobres

Sobre la pobreza en la sociedad y todos los problemas que eso puede generar, explicó:

"Es una inmoralidad presente y un impuesto al futuro. Una nutrición adecuada en etapas tempranas es fundamental para el correcto crecimiento y desarrollo de los chicos. La malnutrición, la falta de estímulos afectivos y cognitivos hacen que el cerebro se vuelva débil y vulnerable".

"Es decir que cuando el Estado desprotege a un niño, estamos no solo vedándole el presente sino también arrebatándole el futuro a alguien que necesita como nadie de su comunidad y de las instituciones públicas. Ahora bien, la ciencia también ha demostrado algo clave: los efectos del contexto de pobreza pueden ser contrarrestados con intervenciones serias. Entonces, nunca debe considerarse que es demasiado tarde. Se trata de una situación urgente para atender".

¿Cambiará la vida moderna nuestra esencia?

En el libro nuevo "El cerebro del futuro" se invita a reflexionar sobre cómo cambiará la vida moderna nuestra esencia. Manes lo explica.

"Allí nos planteamos: ¿cómo será nuestro propio devenir? ¿Cómo seremos nosotros mismos en el futuro? ¿Qué pasará con nuestro cerebro? Y esto es fundamental porque preguntarnos qué pasará con nuestro cerebro, al fin y al cabo, es pensar qué pasará con nosotros mismos".

"El desarrollo tecnológico nos brinda herramientas que pueden facilitar nuestra vida, ayudarnos a conocer sobre nosotros mismos y a diseñar, como mencioné, nuevos tratamientos. Esto es maravilloso, ya que todo desarrollo siempre debe tener como principio a la mejora de la calidad de vida de todos los seres humanos. Igualmente, más allá de todos estos avances, lo fundamental seguirá siendo el conocimiento, el contacto con los demás, la solidaridad", finalizó.

Sobre Facundo Manes

Nació en Quilmes y creció en Arroyo Dulce y Salto, al norte de la Provincia de Buenos Aires. Es neurólogo y neurocientífico, graduado en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de Cambridge, Inglaterra, donde obtuvo su Doctorado en Ciencias.

En 2001, regresó a la Argentina y creó el Instituto de Neurología Cognitiva, INECO, y el Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro. También creó y preside la Fundación INECO para la investigación en neurociencias cognitivas.

Es profesor de prestigiosas universidades del exterior y ha publicado más de 210 trabajos científicos en las revistas internacionales más prestigiosas de su especialidad.

Facundo Manes está convencido de que la riqueza de un país se mide por el capital humano, la educación, la ciencia y la tecnología, y que allí está la base del desarrollo social. Hace varios años que recorre la Argentina brindando charlas con el fin de invitar a la sociedad civil a comprometerse con la construcción de esta sociedad del conocimiento.