Contenido creado por María Noel Dominguez
Entrevistas

Obra maestra

Ezequiel Silberstein: “Dirigir ‘Star Wars’ es cumplir un sueño de infancia”

El director argentino habla sobre la música de John Williams y el concierto de “Star Wars” en el Sodre.

16.03.2026 11:26

Lectura: 7'

2026-03-16T11:26:00-03:00
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Entre el 16 y el 19 de abril, el Auditorio Nacional del Sodre será escenario de una experiencia que combina cine y música sinfónica: la proyección de Star Wars: Return of the Jedi acompañada en vivo por la Orquesta Sinfónica Nacional del Sodre.

Durante cuatro funciones, el público podrá ver la película en pantalla gigante mientras la orquesta interpreta en tiempo real la emblemática banda sonora compuesta por John Williams, ganador del Oscar y autor de algunas de las partituras más influyentes de la historia del cine.

Las funciones serán el 16, 17 y 18 de abril a las 20:00, con la película en su idioma original subtitulada en español, y el 19 de abril a las 17:00, con la versión doblada. 

Estrenada en 1983, la película muestra el enfrentamiento final entre Luke Skywalker y Darth Vader ante el emperador, mientras la Alianza Rebelde lanza un ataque decisivo contra una nueva Death Star, construida por el Imperio.

Desde el estreno de la primera película en 1977, la saga Star Wars se convirtió en uno de los fenómenos culturales más influyentes del cine contemporáneo. Gran parte de ese impacto se debe a la música de Williams, cuyas composiciones han acompañado las nueve películas de la saga y se han transformado en parte del imaginario colectivo del cine.

El director: un puente entre el repertorio clásico y la cultura popular

El concierto será dirigido por el argentino Ezequiel Silberstein, quien fue aprobado por el propio John Williams para dirigir la música de Star Wars en formato concierto.

Silberstein es licenciado en Dirección Orquestal por la Universidad Nacional de las Artes y continuó su formación en la Escuela de Música Buchmann-Mehta de la Tel Aviv University, en la cual obtuvo una maestría con honores.

Desde 2024 se desempeña como director invitado principal de la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto y ha desarrollado una carrera que combina repertorio sinfónico, ballet y proyectos vinculados a la música popular.

En el Teatro Colón dirigió producciones de ballet como El lago de los cisnes, El Cascanueces, La bella durmiente y La bayadera. También ha trabajado en proyectos sinfónicos con artistas populares, como Fito Páez y Ricky Martin.

Entre sus proyectos recientes figuran el estreno latinoamericano de Marvel Studios Infinity Saga in Concert y colaboraciones discográficas premiadas con artistas argentinos. Además, fue distinguido con el Cóndor de Plata 2023 por la música de la serie El amor después del amor.

Esto es parte de lo que habló con Montevideo Portal:

¿Cuál es tu vínculo personal con Star Wars?

Tengo dos hermanos mayores y el del medio, Damián, era superfanático de toda la ciencia ficción. Entonces, recuerdo haber visto las películas muchas veces de chico con él. Algunas escenas, incluso, me daban miedo, sobre todo las que tenían que ver con el emperador y todo ese clima más oscuro de la saga. Hoy lo veo y me causa gracia recordarlo, pero en ese momento realmente me impresionaba.

Más allá de esos recuerdos de infancia, con el tiempo me fui dando cuenta de algo: este tipo de películas fue la que empezó a despertarme el oído musical. Yo seguía la historia, claro, porque es una franquicia que siempre me gustó, pero cada vez prestaba más atención a la música. Con los años, entendí que gran parte de la emoción que generan esas escenas viene, justamente, de la música.

La música de John Williams tiene un lugar especial en la historia del cine.

Totalmente. Williams realmente hizo algo distinto. Pensás en muchas otras películas y quizás no te queda tan presente la música. En cambio, con Star Wars escuchás apenas un par de compases y ya sabés inmediatamente de qué se trata.

Además, tiene una carrera impresionante. Empezó como pianista de jazz en big bands, cuando todavía era conocido como Johnny Williams, y después desarrolló ese lenguaje sinfónico que hoy asociamos con tantas películas icónicas. Si mirás su carrera, aparecen títulos como Indiana Jones, Jurassic Park o La lista de Schindler. En el caso de Star Wars, además, construyó un universo musical propio.

¿Qué cambia cuando la película se ve con la música en vivo?

Es una experiencia completamente distinta. Hoy podés ir a una sala de cine con un sistema de sonido espectacular y escuchar la música perfectamente. Pero cuando la película se proyecta y al mismo tiempo tenés una orquesta completa tocando en vivo, la sensación es otra.

Hay algo muy poderoso en ver a los músicos, en percibir la energía de la orquesta en tiempo real. En este caso, estamos hablando de más de ochenta músicos tocando mientras la película avanza. Esa combinación genera una experiencia muy inmersiva.

Además, parece ser una puerta de entrada para nuevos públicos a la música sinfónica.

Sí, y eso es algo que me entusiasma mucho. A veces se dice que las nuevas generaciones están más alejadas de la música clásica, pero cuando vienen a estos conciertos, ocurre lo contrario.

Se genera una conexión muy directa con la música, con los músicos y con el director. Muchos chicos quizás no están acostumbrados a ir a conciertos sinfónicos, pero cuando llegan a un espectáculo como este se emocionan muchísimo.

También pasa mucho que los padres comparten la experiencia con sus hijos. Son películas que marcaron a varias generaciones y eso se siente en la sala.

En tu caso, también se combinan dos pasiones: la música y el cine.

Sí, totalmente. Para mí es algo muy especial. Es unir el trabajo que hago como director de orquesta con películas que forman parte de mi historia personal.

Cuando abrís las partituras de estas obras, te encontrás con música muy compleja, con muchísimas capas. Son partituras largas y muy exigentes. Recuerdo la primera vez que tuve que estudiarlas y pensé: “Qué desafío enorme”. Son cientos de páginas de música que, además, tienen que estar perfectamente sincronizadas con la película.

Porque en estos conciertos la música tiene que coincidir exactamente con lo que pasa en pantalla.

Claro. Esa es una de las particularidades de este formato. En el cine, la música se graba en estudio y después se edita para que encaje con la imagen. En el concierto, todo sucede en vivo.

La orquesta tiene que seguir con precisión lo que está pasando en la pantalla. Eso requiere un trabajo muy detallado de preparación y de mucha concentración durante la función. Pero también es lo que hace que cada concierto sea tan emocionante.

Dirigir Star Wars también debe tener algo de sueño cumplido.

Sí, sin duda. Para mí tiene algo de eso. Es cumplir un sueño de chico.

Uno creció escuchando esta música, viendo estas películas y, de repente, se encuentra en el podio dirigiendo exactamente esas partituras. Es una sensación muy especial. Al mismo tiempo, también hay una gran responsabilidad, porque es una música muy conocida y muy querida por el público.

Cada vez que tengo la oportunidad de dirigir la música de Star Wars siento lo mismo: una mezcla de emoción y gratitud. Porque no solo se trata de dirigir una gran obra musical, sino de compartir con el público una música que forma parte de la memoria emocional de muchísima gente.