El estudio, publicado en la última edición de la revista, requirió un trabajo paciente y una todavía más paciente espera. Los investigadores interrogaron cinco años atrás a 1534 matrimonios o parejas estables, contactando ahora a 1074 de dichas parejas, con el fin de evaluar su situación al presente.

La mayoría de los matrimonios que se mantenían unidos y en buena convivencia, poseían un factor común: el hombre era cinco años mayor que la mujer. Por el contrario, cuando dicha diferencia de dad era de la mujer sobre el hombre, los fracasos matrimoniales se triplicaban.

El estudio añade otro elemento para la perfecta convivencia matrimonial, según recoge Infobae: la mujer no debe haber estado casada anteriormente.

La socióloga argentina Priscila Marlasca glosó el trabajo publicado en EEUU, afirmando que más allá de las cuentas vinculadas a la edad, "las parejas deben aprender a optimizar el rendimiento del matrimonio para reducir los fracasos, lo que se suele ver es que hombres y mujeres se buscan entre sí teniendo muy en cuenta el nivel socio cultural. El tema de la edad es cierto, las mujeres los prefieren más grandes que ellas, si son unos cuantos años mejor, y para los hombres nada mejor que una mujer más joven".

Marlasca recuerda la importancia de compartir tiempo, y de practicar la complicidad de pequeñas actividades placenteras en común.