Chen Tang, de 20 años de edad 20, cursa estudios en la Facultad de Agricultura y Silvicultura de la Universidad de Fujian. Su carga horaria es extensa, así como el material de estudio que tiene que "devorar" cuando sale de clase.
Tanto ella como Huang Lu, su compañera de cuarto, suelen quedarse levantadas hasta altas horas estudiando, pero Cheng tenía un problema: el sueño comenzaba a vencerla, y acababa por quedarse dormida en su escritorio.
Para solucionar el problema, la joven apeló primero a ingentes cantidades de café. Como ello no resultaba, probó con ajustar el aire acondicionado a temperaturas poco confortables, pero así tampoco logró sustraerse al abrazo de Morfeo.
Finalmente, dio con un truco simple que hasta ahora le viene siendo útil: colgarse de los pelos.
"Como en la habitación no hay una viga ni nada parecido, Chen usó los palillos de colgar la ropa, y dice que le resultan muy útiles", afirma Huang Lu, quien fotografió a su compañera y publicó la imagen en la red, según consigna Central European News.
Por su parte, Chen sostiene que el extraño método la ha ayudado a mantener su mente despejada, y planea seguir utilizándolo.
Interrogada acerca de las molestias que el sistema le puede causar, la joven recordó los casos de legendarios de estudiantes del país, que apelaban a recursos más dolorosos, como clavarse agujas en las piernas.