Es sabido que a medida que crecemos, perdemos eso que se denomina "capacidad de asombro". En rigor, podría decirse que es el mundo quien se queda sin "trucos" para asombrarnos, y esa pérdida es fruto natural de la adquisición de experiencia y conocimiento.
La protagonista de este breve video todavía vive en esa etapa maravillosa, donde cada día puede deparar una sorpresa increíble. Y su carita expresa de forma inmejorable su fascinación.