El municipio de Hinojosa (Guadalajara) acogió este sábado, la segunda edición de Ajedrez con Tractores. Como su propio nombre indica, las piezas son máquinas pesadas. Además, hace falta sitio. El tablero es una enorme parcela labrada.
Según explica a la agencia Efe su promotor, Carlos Faustino Malo, la iniciativa tiene un doble propósito, lúdico y de promoción del entorno rural del Señorío de Molina de Aragón, una de las zonas más despobladas de la provincia. Su periodicidad es olímpica, ya que la primera edición tuvo lugar en 2012. Entonces se produjo una alta participación y para la segunda se esperaban más de dos mil asistentes.
La idea de Malo incluía un homenaje a padres y antecesores que han trabajado duro en el campo. "Además de ofrecer un espectáculo único, el objetivo es poner en valor una tierra, con frecuencia olvidada por su declive demográfico pero con gran futuro".
La jornada consistió en una veintena de partidas, de 15 minutos cada una, entre ajedrecistas de clubes y asociaciones o aficionados, con premios (productos del campo) para varias categorías. Los dos finalistas tuvieron el privilegio de ver cómo los tractores (y dos cosechadoras, que hacían de reyes) reproducían la última partida sobre una parcela labrada de 25.000 metros cuadrados, informa ABC.
A medida que los ajedrecistas relizaban sus movimientos, los cnductores de las máquinas recibían por radio las instrucciones para desplazarse en consecuencia. instrucciones para realizar los movimientos, según explicó Salvador Colomino, de la Madrid Chess Academy, entidad colaboradora del torneo junto a la Asociación de Ajedrez Educativo, Social y Cultural de Guadalajara y el Club de Ajedrez de la localidad. Para poder ver mejor la partida, se eligió un valle. En la ladera se habilitó una zona para los espectadores, que pudieron degustar una comida popular durante el encuentro.