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Pudo cruzar el charco a tiempo

El vínculo del Indio Solari y Uruguay: de shows en el Palacio Peñarol a tocar en un bar

Tras el fallecimiento del líder de Los Redondos, sus fans recordaron que Montevideo fue la única ciudad donde tocaron fuera de Argentina.

05.06.2026 11:04

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Montevideo Portal

Con la muerte del Indio Solari este viernes, Montevideo recuerda el vínculo único que unió a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota con Uruguay. Los Redondos tuvieron muy contadas actuaciones fuera de Argentina, todas siempre en Montevideo. Fueron nueve shows en total, repartidos en tres momentos distintos de su historia: las cuatro fechas de 1989, las tres de 1990 y las dos despedidas de 2001 en el Estadio Centenario.

El 22 de julio de 1989, el grupo hizo su primer show fuera de Argentina en el Palacio Peñarol. El responsable de traerlos fue Ajo Núñez, dueño del bar Laskina, quien apostó por una banda que por entonces era el nombre más importante del underground rioplatense. El resultado fue magro: apenas 700 personas colmaron un espacio preparado para más de tres mil. "Soy el único boludo que perdió guita con Los Redondos", reconoció tiempo después.

El show tuvo además un condimento de caos que hoy forma parte de su leyenda: el Indio, Skay y los suyos tuvieron que tocar con equipos e instrumentos prestados porque todo el equipaje quedó varado en Argentina por problemas burocráticos. La banda uruguaya Níquel cedió sus instrumentos para que el concierto pudiera realizarse. Aun así, los Redondos desplegaron veinte canciones en una hora y cuarto, abriendo con “Divina TV Führer” y repasando gemas de Gulp, Oktubre y Un baión para el ojo idiota.

Al día siguiente, el 23 de julio, tocaron en Laskina, el bar de Punta Carretas que había sido el motor de la travesía uruguaya. Tampoco aquella noche llegaron a salvar la inversión: hubo poca gente, pero el vínculo estaba plantado. El afiche del Palacio Peñarol anunciaba a “la banda número uno del underground argentino”.

El grupo volvió en diciembre de ese mismo año con otro perfil: en octubre habían publicado ¡Bang, bang! Estás liquidado y la explosión masiva estaba a punto de suceder. El 8 de diciembre tocaron en el Teatro de Verano y varios temas de aquella noche formaron parte después del enigmático disco Redondos en Directo. 

Al día siguiente, el 9 de diciembre, volvieron a Laskina. Ese show quedó registrado en video y se convirtió en uno de los documentos más preciados de la historia ricotera: es uno de los primeros registros audiovisuales que Patricio Rey permitió. En un escenario pequeño, con luces fijas y casi a la altura del público, el Indio le decía a la gente: “Canten conmigo, yo no estoy escuchando nada. Bánquense lo que está saliendo”.

En junio de 1990, los Redondos volvieron a cruzar el Río de la Plata para repetir la saga Teatro de Verano-Laskina. El 23 de junio regresaron al Palacio Peñarol y la noche anterior, el 22, tocaron dos funciones en Laskina: una a medianoche y otra a las 2:30 de la madrugada.

Para la presentación de su último trabajo, la banda cruzó la frontera con Uruguay y lo presentó en el Estadio Centenario de Montevideo los días 22 y 23 de abril de 2001. Era una decisión sin precedentes en la historia del rock argentino: no hay registros de una banda argentina estrenando disco en otro país.

El primer show atrajo a 21.000 personas. “Hola, paisito, ¿cómo anda?”, dijo el Indio al abrir la noche, tras lo cual los Redondos hicieron tronar “El pibe de los Astilleros”. Antes de “Juguetes perdidos”, el Indio dedicó la canción a Walter Bulacio, cuando se habían cumplido, días atrás, diez años desde su detención, tortura y muerte a manos de la Policía.

Las palabras finales de aquella noche en el Centenario fueron: “Nos vemos pronto”. Tres meses después, el 4 de agosto de 2001, los Redondos tocaron en Córdoba. Nadie lo sabía, pero era el último show de la banda.

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