El video fue publicado en Facebook por la filial estadounidense del fabricante italiano de armas Beretta. Las imágenes muestran cómo la emocionada niña prorrumpe en llanto al comprobar que sus padres le dieron el regalo soñado: una escopeta de caza 686 Silver Pigeon.
La publicación superó rápidamente el millón de reproducciones, y desató una polémica en las redes. Mientras la mayoría de los internautas consideraba impropio el regalo, otros alentaban a Presley a disfrutar de su nuevo "juguete".
La discusión también tocaba un detalle para nada menor: ¿es legal que una niña posea un arma como esa?
Al parecer, la respuesta es afirmativa, al menos en 30 de los estados del país, según publica el periódico The Washington Post.
De acuerdo con la legislación federal, no pueden tener una pistola, pero no hay mínimo para escopetas y rifles que se consideran armas de caza, no de defensa o bélicas. En 20 estados hay mínimos de edad que oscilan entre 14 y los 21 años, pero en los otros 30 este requisito no existe. Eso sí, no pueden comprar ellos el arma (aunque tengan el dinero), sino un mayor de edad, que puede regalársela sin mayor problema, según recoge el periódico matritense El País.
Los menores también pueden usar armas en muchos campos de tiro estadounidenses. De hecho, el Washington Post publicaba el dato antes mencionado en agosto de 2014, después de que una niña de 9 años matara accidentalmente a un instructor de tiro en Las Vegas con un subfusil Uzi.
En marzo del año pasado, en Florida, una activista por el derecho a tener armas dejó su pistola en el asiento trasero del coche y su hijo de cuatro años le pegó un tiro, hiriéndola.
La crónica del diario estadounidense detalla que en 2015 los niños menores de tres años habían matado a disparos a más estadounidenses que los terroristas: dos de estos niños mataron a otras personas, 10 hirieron a alguien, 18 se hirieron a sí mismos y 13 acabaron muertos. Y eso es solo entre enero y octubre. Por comparar, hubo cinco muertos por terrorismo ese año en el país.
Datos publicados por la web Quartz dan cuenta de que el terrorismo islámico mató a 94 personas en Estados Unidos entre 2005 y 2015. Durante el mismo periodo, 301.797 personas murieron por armas de fuego. Esta cifra incluye suicidios, homicidios y tiroteos relacionados con la policía.
Aun así, el 41% de los estadounidenses aseguraba en una encuesta también recogida por ese medio que su principal temor era un ataque terrorista.