A pocos kilómetros del bullicio de Piriápolis, una reserva de monte nativo se consolida como el destino predilecto para quienes buscan desconexión total. Casas con alma de cabaña, vistas panorámicas y un mercado inmobiliario que apuesta por lo sustentable es el epicentro de una tendencia de veraneo: el turismo de naturaleza.
El mercado de alquileres en el Cerro del Burro ha evolucionado lejos de las grandes estructuras de hormigón. Y, aunque la playa está a 10 minutos, lo que atrae a los inquilinos no es el agua, sino la experiencia de monte.
La oferta actual se centra en eco-viviendas, a partir de construcciones en madera con grandes ventanales que integran el paisaje, muchas con altas prestaciones de confort, que incluyen piscinas climatizadas o de borde infinito, jacuzzi y barbacoas.
Las más lujosas disponibles en plataformas de alquileres temporales costar desde los US$250 por día. Sin embargo, también es conocido que puede encontrarse un nivel de lujo todavía superior por fuera de las plataformas más populares.