¡No existe problema que los yaveriguarenses no puedan solucionar!.

¡No existe problema que los yaveriguarenses no puedan solucionar!

¿Viajes al espacio exterior?¿Un niño que no quiere dormir la siesta?¿Una tortuga aburrida de estar encerrada necesita un paseo?¡No existe problema que los yaveriguarenses no puedan solucionar!

En el pequeño pueblo de Yaveriguaré viven personajes singulares con oficios de lo más extraños. En sus calles uno puede encontrarse al ideólogo, exhibiendo con orgullo su ideíta radiante, o a la podóloga, escabulléndose para podar árboles a escondidas.

Por allí también deambulan la siestóloga, experta en hacer dormir a los niños; el conductor de óvnibus, que organiza excursiones fantásticas a Ganímedes; la descalzadora, que casi nadie ve, pero existe (y si te descuidás, te descalza), y el espantatruenos, que ahuyenta con canciones el miedo a las tormentas.

Todos ellos, y otros tantos seres excéntricos con vidas llenas de aventuras, habitan este lugar llamado Yaveriguaré, entre el arroyo Mojarrita y la laguna de los Boyeros, a orillas del Río Negro.  

Edita: Fin de Siglo

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