Curiosidades

Vivimos en una mentira

El mundo se estremece: revelan que el botón de cerrar las puertas del ascensor no funciona

El mundo se estremece: revelan que el botón de cerrar las puertas del ascensor no funciona. Y lo que es peor: el del semáforo también es un engaño.

28.10.2016 17:02

Lectura: 4'

2016-10-28T17:02:00
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Escena de película: la chica corre por los pasillos desiertos de un edifico en mitad de la noche. La persigue un asesino al que ella ya le clavó un picahielos en el pecho, le partió un jarrón en la cabeza y le hizo ver una recopilación de los partidos de la selección uruguaya en las eliminatorias para el mundial de 1994. Pero los psicópatas de las películas tienen aguante, y este no está dispuesto a dejar escapar a su presa.

La muchacha se mete en el ascensor y aprieta una y otra vez el botón de cerrar la puerta. El asesino se acerca y el elevador no reacciona, hasta que en el momento justo en que el tipo está a punto de zambullirse dentro, la puerta se cierra y ella queda a salvo. Al menos hasta que llegue a planta baja, donde comprobará que su perseguidor logró inexplicablemente llegar antes que ella, pero esa ya es otra escena.

¿Por qué el botón no aceleró el cierre? Según un informe del periódico New York Times, tales botoncitos fueron desafectados allá por 1990. Los ascensores nuevos no lo tienen, y en los que lo conservan es totalmente inútil, al menos en EEUU. No sucede lo mismo con el botón encargado de la función opuesta -mantener las puertas abiertas- que sigue en servicio.

Karen W. Penafiel, directora ejecutiva de la National Elevator Industry Inc, contó que la función de cierre rápido puede ser activada por los técnicos de mantenimiento mediante "un código o teclas designadas", pero fue dejada de lado para el público por considerarse innecesaria.

La empresaria señaló que la vida útil de un ascensor en EEUU se considera cercana a los 25 años. Por eso, es difícil que un usuario de ese país se tope con un elevador que tenga ese botón. Y si lo tiene probablemente esté desconectado.

Sin embargo, la presencia de un botón no operativo podría tener una función adicional y totalmente alejada del subir y bajar del ascensor.

John Kounios, profesor de Psicología en la Universidad de Drexel en Filadelfia, dijo al citado medio que tales dispositivos pueden ayudar a generar una "ilusión de control", útil para mitigar el estrés y disminuir el riesgo de depresión.

Según Kounios, muchas de las personas que presionan ansiosamente esos botones, saben que en realidad no funcionan. Pero como la puerta finalmente se cierra, la recompensa esperada igual llega.

Esperado en la esquina

Similar es la situación de los semáforos con botón para pedir luz verde. Ya en 2004 el New York Times reveló que ese sistema llevaba varios años sin funcionar, luego de que los semáforos de la ciudad se coordinaran en base a un nuevo sistema digital centralizado. Sin embargo, los botones siguen allí porque "no molestan", y retirarlos significaría un gasto cercano al millón de dólares. Además, un estudio de la cadena ABC demostró que sucede lo mismo en varias ciudades del país.

Malos aires

En 2003, una publicación especializada en aire acondicionado - Air Conditioning, Heating and Refrigeration News- comprobó que muchas oficinas tenían controles falsos del aire acondicionado. La temperatura se regulaba desde un control central en el edificio, pero el aparatito seguía al alcance de la mano del oficinista.

Según una encuesta realizada por la publicación, 51 de 71 personas sabían que el control que estaba sobre su escritorio era inútil. Además, este truco ha hecho que se reduzcan hasta un 75% las llamadas al servicio técnico del aire acondicionado.

Montevideo Portal