Metralleta
El viajero y su sombra

El cantautor Pedro Restuccia presenta “Turista”, su nuevo disco, el 10 de diciembre en Tractatus, y responde nuestra Metralleta

El músico repasa sus influencias y gustos estéticos, y nos habla de su quinto trabajo discográfico.
04.12.2017 16:20
2017-12-04T16:20:00

El cantautor uruguayo Pedro Restuccia acaba de publicar, de manera independiente, Turista, su quinto trabajo discográfico, en el que transita un abanico de canciones pop teñidas de hondo montevideanismo.

El disco es, además, una pequeña obra de arte: se trata de un pequeño libro, donde cada una de las letras está precedida por un texto de Guillermo Daverede, en el que resignifica la poesía de Restuccia.

El artista se presentará el próximo 10 de diciembre en el Centro Cultural Tractatus, desde las 21:00. Antes de su show lo invitamos a que respondiera nuestra Metralleta de gustos personales, influencias y obsesiones, y este es el resultado:

 

¿Cuál es el concepto, si es que lo hay, en Turista?


El concepto musical viene originalmente desde la idea de grabar un disco en formato banda, con canciones arregladas y grabadas con otros músicos. Si bien este es mi quinto disco solista, en los anteriores había tocado yo mismo la mayoría de los instrumentos, o habían sido discos más despojados. Turista, en cambio, son catorce canciones a todo trapo, con arreglos de vientos, cuerda de tambores, múltiples teclados y pianos, numerosas guitarras y arreglo de voces. Es un disco con bastante riqueza armónica, para resumirlo. Los textos, por otro lado, si bien recorren diferentes temáticas, tienen algunas ideas recurrentes. De todo ese combo viene el concepto de Turista: Un viaje, un recorrido, un plan de aventura para conocer distintos paisajes, pero además la intención de reflejar cierta sensación que tengo en este oficio del cantautor, en este tiempo y lugar que me toca. Un sentimiento de no pertenencia (sobre todo ético, pero un poco también creativo), a cómo se hacen las cosas, y sobre todo de cómo funcionan otras. Por eso lo de Turista, esa persona que está pero no está, que es parte de un lugar y un momento pero no se siente del todo de allí. Alguien que está un poco de paso también.


¿Cómo surge la idea, y por qué la apuesta estética, a entregar un disco acompañado de un libro?

Comencé a trabajar hace casi dos años junto al realizador audiovisual y diseñador Manuel Rodríguez Rico y a la ilustradora Luisa Sabatini. Con ellos encontramos el concepto de Turista, y a medida que empezamos a pensar la edición física, se fue gestando la idea de hacer algo más que una cajita tradicional, hacer más bien todo un librito. El resultado fue un disco+libro con más de treinta páginas, y una estética muy fina con papel tipo antiguo y una caja con impresión en dorados que simula una especie de biblia antigua o un libro añejo. Quedamos muy conformes, y creemos que un material así le hace justicia a todo el trabajo que llevó la realización musical (casi ocho años de laburo). De esta forma, poder ofrecer a quien compre el disco un material de calidad muy completo, con mucho contenido en su interior. Además de todo lo referido a las canciones, el libro incluye un editorial para cada tema escrita por el músico Guillermo Daverede. En tiempos donde es cada vez más difícil la venta de discos, creímos que la única forma de justificarlo era una edición de este calibre.


¿Qué músicas estaban en tu cabeza a la hora de componer Turista?

Al ser un trabajo de tantos años, es imposible resumir todas las referencias en una sola respuesta, intentaré nombrar algunas. Yo identifico tres vetas en este disco: La primera es la veta más local, atravesada por los candombes o canciones que de alguna forma u otra tienen el tambor como referencia. Aquí puedo nombrar guías indisimulables para mí como Jorge Galemire (con quien compartí algunas instancias en los años que compuse estos temas), Eduardo Mateo, Roos, Rada, y también otros compositores que escucho desde siempre y que tuve el placer de tener como invitados en este mismo disco: Hugo Fattoruso, Mandrake Wolf, Pitufo Lombardo, Nico Ibarburu, Hernán Peyrou, o Panki Breventano.
La segunda veta viene por el lado de canciones más pop, aunque siempre con alguna vuelta de tuerca hacia lugares y estilos que me interesan, como el folk, la zamba, la milonga, y hasta el funk. Allí puedo nombrar cosas como Crosby, Stills & Nash, Elliott Smith, Neil Young, Spinetta, Tom Petty, Pearl Jam, Fernando Cabrera, El Príncipe, o Mario Villagrán, todos músicos que escucho y estudio con frecuencia.
Y finalmente una veta de canciones más experimentales, con arreglos de vientos y numerosas voces, con un guiño más jazzero quizás. En este sentido, la referencia son bandas como Steely Dan y todas sus ramas, Stevie Wonder, Djavan y decenas de discos de jazz más puro, por así decirlo. Y por supuesto, Los Beatles por encima de todo lo anterior, guiando todos los caminos, siempre.


¿Recordás cuál fue el primer disco que te compraste?

El primer disco me lo compré cuando tenía 9 o 10 años, fue Amo este lugar, de Níquel. Hasta el día de hoy recuerdo la sensación de la primera escucha, y la sorpresa porque la canción que yo quería no formaba parte del disco ("Gusano Loco"), jaja. Igualmente es tremendo.



¿Y el último?

El último que me compré fue una edición en vinilo de 1982 del disco The Nightfly de Donald Fagen. Es una obra que considero de las más increíbles de la música pop/jazz de todos los tiempos, y después de años de escucharla tuve la chance de hacerme del vinilo. Además, es un disco característico por su calidad de sonido infernal. Un absoluto favorito, y un disco para estudiar.

 


¿Recordás cuál fue la primera canción (o disco) que te conmovió?


La primera que recuerdo es "Love Me Do". Mi viejo me había grabado un cassette con el disco Past Masters 1 (el de tapa negra). Y hasta el día de hoy me recorre un escalofrío cuando suena esa sencilla e inmensa canción de Los Beatles.

 


¿Y el último?

Me partió el cerebro recientemente "She's Got To be Somewhere" del último disco solista de David Crosby (Sky Trails). Ese mismo día estaba absolutamente apaleado por la noticia del fallecimiento de Chris Cornell, un artista que admiro y que sigo desde muy joven, e incluso he ido a ver en vivo (uno de esos referentes de cabecera). En medio de esa conmoción, me llega un link con esta canción nueva de Crosby, una actuación en vivo en televisión en NYC, y me volvió loco, pero además me ayudó a sobrellevar el luto de ese momento.

 


Nombrá cinco discos que hayan sido importantes para vos a lo largo de tu vida y explicá por qué.


7y3, de Jaime Roos, 1986. Es un disco que escucho desde niño, ya que mi viejo fue técnico y co-productor junto a Jaime, y rondaba en mi casa, evidentemente. Con los años, por supuesto, lo fui entendiendo más al detalle, y lo que me alucina es esa cosa conceptual (en sonido y energía que tiene), un disco algo corto y sin fisuras, y además con muchísima experimentación, desde el hecho de tener las baterías programadas, pero también canciones de origen tan disímiles (una milonga dark como "La Hermana de la Coneja", un candombe de Andrómeda como "Te Hizo Vivir" con la percusión inexplicable de Eduardo Mateo, un funk frenético como "Esta Noche", y un candombe tecno como "El Tambor").


Aja, de Steely Dan, 1977, me parece el disco que resume lo mejor de una de mis bandas predilectas. Arreglos y canciones perfectas, con precisión de relojero y detalles de producción al límite de lo obsesivo, como me gusta. Fue una de mis mayores referencias a la hora de componer algunas canciones para Turista.


Spinetta y Los Socios del Desierto, 1997. No conozco ningún otro disco doble (y por tanto con casi 30 canciones) que no tenga ni un solo tema flojo. Acá se resume toda la obra del Flaco, con canciones hermosas y poesía descollante, y la firmeza rockera de un trío impresionante y visceral. Lo consulto a menudo como si fuera una biblia que contiene todas las respuestas.


Segundos Afuera, de Jorge Galemire, 1983. Si bien su primer disco es impresionante, este me gusta aún más. Incluye piezas increíbles como "Va pensando", "Un son", "La costurera" o "Tus abrazos". Sencillamente una colección de canciones hermosas de principio a fin. Resume casi todo lo que más me gusta de nuestra música, y un ejemplo de cómo arreglarla con swing.


Born 2 B Blue, de Steve Miller, 1988. Un disco hermoso y bastante raro dentro de la obra del guitarrista norteamericano. La mayoría son standars de jazz reelaborados en un contexto más pop, con la producción del capo de Ben Sidran. No me aburre nunca.

 


¿Cuál creés que es tu influencia menos evidente?


Es bastante poco evidente, pero fue la que me formó como músico (tanto en la guitarra como en la batería, y también en la composición), y es toda la era del grunge de comienzos de los noventas. En la adolescencia, y después también, dediqué millones de horas a escuchar estos discos tan increíbles de Pearl Jam, Soundgarden, Stone Temple Pilots, Alice In Chains, Chili Peppers, y demás. Quizás es una influencia que no aparece tácitamente en mis canciones, pero cada tanto me las encuentro en algún acorde, y sobre todo en la forma de encarar una obra como concepto completo musical, visual y gráfico.

 


¿Qué canción de otro autor podría ser de Pedro Restuccia?

Pah, qué pregunta difícil. Voy a nombrar "Look at me" de John Lennon. Por supuesto jamás podría alcanzar ni remotamente algo tan perfecto, pero tiene en su simpleza todo lo que me gusta de una composición, y algunos recursos a los que creo acudir a menudo.

 


¿Y qué canción de Pedro Restuccia podría ser de otro autor?


"Hombre Cabecilla" de mi tercer disco. Creo que podría ser alguna canción de Elliott Smith, sin ningún problema. Tiene esa sonoridad íntima y melancólica.

 


¿Cuál fue la última película que te emocionó?


La película sobre Hugo Fattoruso. La vi en su estreno oficial y luego dos veces más. No pude contener las lágrimas en ninguna de las tres. Lo admiro profundamente como artista y como persona, y me parece un documental muy bien logrado, con tremendo buen gusto.

 


Si pudieras elegir tres bandas (aunque ya no existan) para compartir cartel, ¿Cuáles serían?

Almendra, The Police y Repique.

 


¿Qué libro estás leyendo?


En este momento estoy leyendo el libro Tigres en la lluvia, de Martín Graziano, sobre la banda Invisible y haciendo foco en su tercer y último disco, El Jardín de los Presentes. Impresiónate investigación.

 


¿Para qué sirven las canciones?


Las canciones son el único remedio infalible para todas las circunstancias de la vida, desde las más tristes a las más fantásticas. En mi caso personal, son también la forma de expresarme hacia el mundo y de aportar lo mejor que tengo en cada pequeña pieza.