En cada temporada alta, hay un producto que destaca en las cartas de los restaurantes costeros de Rocha: el cangrejo sirí, también conocido como cangrejo azul, por el tono gris azulado de sus patas y pinzas. Su carne, de sabor dulce y profundo, se ha convertido en un símbolo gastronómico del este uruguayo.
Aunque históricamente fue una especie secundaria en la pesca artesanal, desde hace más de 25 años el sirí se ha ganado su lugar como producto valorado por chefs, pescadores y comensales. Su captura ha evolucionado hacia técnicas más sostenibles y selectivas, y su presencia en los platos refleja una identidad local en equilibrio con el entorno.
Un "hermoso nadador" de aguas salobres
El nombre científico genérico del cangrejo sirí es Callinectes, que en griego significa “hermoso nadador”. Y no es casual: posee patas traseras planas, adaptadas para desplazarse con agilidad en el agua. Su primer par de patas termina en fuertes pinzas, que usa tanto para alimentarse como para defenderse.
Su hábitat natural son lagunas y arroyos de aguas salobres, como la Laguna de Rocha, de Castillos y el Arroyo Valizas, donde se refugia entre fondos arenosos o sectores rocosos, especialmente cerca de las desembocaduras.