Con el tradicional encendido de velas, y la presencia de autoridades y vecinos, el Muelle Mailhos volvió a recordarse este miércoles como uno de los símbolos más profundos de la memoria de Punta del Este.
La ceremonia —que año a año convoca al barrio y a veraneantes de larga data— apuntó no solo a celebrar su vigencia, sino también a mantener vivo el recuerdo de la destrucción parcial que sufrió y del esfuerzo comunitario que permitió recuperarlo.
El intendente Miguel Abella participó del encuentro y destacó que el muelle sigue siendo una referencia tanto física como afectiva.
Abella definió como “muy importante” conservar este espacio que representa una parte esencial de la historia local: un punto desde el cual, hace décadas, comenzó a edificarse el Punta del Este contemporáneo.
En ese sentido, destacó que mucha gente que comenzó a veranear en Punta del Este, lo hizo en ese lugar. De este modo, definió ese punto como un “buque insignia” de la costa uruguaya.
La ceremonia también fue acompañada por un grupo de nadadores de aguas abiertas, que se lanzaron al mar como parte del homenaje.
El alcalde interino de Punta del Este, Julio Pérez, recordó que fue en 2013 cuando un fuerte temporal destruyó el Muelle Mailhos, y valoró la movilización vecinal que logró que el gobierno de esa época destinara recursos para su reconstrucción. Desde entonces, el encendido de velas se consolidó como un gesto anual que une memoria, agradecimiento y celebración.