El ballet, dirigido por el 'enfant terrible' del teatro ruso Kirill Serebrennikov, conocido por sus obras de gran alcance social, presentó una mezcla de danza y ópera.
Esta vez, la adaptación de "El héroe de nuestro tiempo" puso en escena a tres bailarines en silla de ruedas del equipo nacional paralímpico, que interpretan a soldados heridos.
Dos de ellos están además amputados. Uno perdió su pierna cuando servía en el ejército ruso y el otro a causa de un accidente.
Serebrennikov se inspiró de la única novela acabada de Lérmontov, publicada en 1840, que cuenta las aventuras del joven desencantado, Grigori Pechorin, a través de las montañas del Cáucaso y al borde del mar Negro, y que es por primera vez adaptada al ballet.
Según Konstantin Vassiliev, miembro del Comité Internacional Paralímpico, que ha formado a los bailarines discapacitados, los creadores del ballet habían previsto inicialmente contar con bailarines válidos en sillas de ruedas.
"Cuando vinimos a enseñarles lo que somos capaces de hacer, decidieron crear una coreografía más compleja", explicó a la AFP, alegrándose por que no ha habido "jamás nada parecido en el mundo".
"El Boslhoi tradicionalmente está volcado en la defensa del cuerpo y de la salud. Queríamos mostrar al público que las personas con discapacidad también pueden ser hermosas", afirmó por su parte Serebrennikov.
Fuente: afp
En el video a continuación aparecen -en el minuto 0:48- unas breves escenas de la coreografía en la que participan los bailarines en silla de ruedas: