Cultura

Relatos, música y curaduría

Eduardo Roland y el jazz como escucha profunda en The Apartment Station

Desde esta nueva radio de streaming, el escritor y músico propone oír un disco entero, entender su historia y volver al ritual del vinilo.

26.02.2026 10:34

Lectura: 5'

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Hay algo casi cinematográfico en la escena: un apartamento con vista a plaza Independencia, ubicado en el Palacio Salvo, con la tarde cayendo y un disco sonando mientras una voz lo contextualiza. No hay antena, no hay dial, no hay interferencia. Hay streaming a través de redes sociales y hay una decisión: escuchar un álbum entero.

Así nació Jazz Mood, el programa que Eduardo Roland conduce en The Apartment Station, una radio online que comenzó a funcionar a fines de 2025 con una propuesta diferente y que encontró en el jazz una forma de afirmar identidad. La propuesta, cuenta Roland a Montevideo Portal, se gestó “en un ámbito casi familiar”.

Él vive en el Palacio Salvo, comparte piso con el apartamento en donde funciona esta nueva radio, y conoce desde hace años a Felipe Reyes, uno de los impulsores del proyecto. Él fue quien le propuso la idea porque conocía sus gustos musicales y la pasión que el jazz representa en su vida.

El programa iba a llamarse simplemente Mood. Roland pidió precisión: “Vamos a ponerle Jazz Mood, porque yo me voy a concentrar en eso”, le dijo, y decidieron volver al formato vinilo. “No vamos a superar la música de un vinilo. Tomamos conceptualmente un solo disco por programa. Comienza con una locución, luego el lado A, otra locución intermedia, el lado B y un cierre”, dice Roland.

Entre medio, aparecen sus intervenciones breves, pero pensadas. “No son muchas palabras, pero sí algo sustancial que aporte. Cuento el contexto en el que fue grabado el disco, la época, los músicos, alguna apreciación estética”, explica.

Comenzó por títulos consagrados por la crítica internacional —como Kind of BlueGiant Steps— y prepara ahora un Bill Evans Trio en vivo en Nueva York. Pero más allá del canon, lo que le interesa es una etapa específica del jazz: la que empieza en los años 50. “Coincide con el momento en que el jazz se hace menos popular, porque se vuelve una música mucho más compleja”, comenta. Bebop, hard bop, free jazz. Una música que ya no busca estadios, sino clubes.

“La realidad de los músicos de jazz está en Nueva York desde hace muchos años. Es como la NBA del jazz”, dice. Grandes intérpretes que no necesariamente llenan festivales multitudinarios. Roland observa que incluso eventos históricos como el festival de Montreal han ampliado su programación hacia otros géneros “para tener más taquilla”. En ese desplazamiento, siente, algo del espíritu original se diluye. “Se ha perdido un poco ese rescate del jazz más puro. Jazz Mood intenta simplemente ser fiel a esa gran época”, subraya.

El programa se arma de noche. No por romanticismo, sino por convicción sensorial. “Yo asocio el jazz con la noche. Además, los sonidos son diferentes, mucho más puros”. En su apartamento, rodeado de libros y discos, construye un microclima. Escucha, relee, investiga y une varios de sus mundos profesionales. “Algunas cosas ya las conozco, pero hago una pequeña investigación de cada disco. Eso me gusta muchísimo”. Para Roland, armar cada emisión es como volver a escuchar la historia.

Su vínculo con el jazz no fue inmediato. Viene del rock sinfónico, siempre le atrajo la música clásica, estudió música desde joven, aprendió composición y es guitarrista. Pero recuerda con precisión una fecha: invierno de 1979, Teatro Solís, un concierto organizado por el Goethe Institute. “Yo no llegué a entender exactamente la música. Pero dije: ‘Acá hay algo, acá hay un mundo’. Y a partir de ahí siempre fue muy interesante para mí”. No fue una revelación instantánea: fue una intuición que persistió en el tiempo.

Jazz Mood se presenta como un programa “un poco a contrapelo”, según su conductor, ya que es estructurado, deliberado, casi pedagógico. Y, sin embargo, encaja en la diversidad que propone The Apartment Station, una plataforma que busca construir comunidad desde la curaduría.

Roland, como el resto del equipo, quiere aportar algo que no esté en el flujo automático del streaming. No competir con la inmediatez, sino ofrecer otra experiencia: entender el contexto, saber quiénes estaban en el estudio, escuchar el lado A y el lado B completos.

En tiempos de consumo salteado, detenerse a oír un disco entero puede parecer un gesto mínimo. Pero desde un apartamento frente a la plaza Independencia, cada semana alguien vuelve a poner el jazz en su lugar: no como fondo, sino como historia que exige escucha profunda.

Jazz Mood se puede escuchar online los lunes a medianoche, los martes a las 15:00 y los domingos a las 20:00 horas.