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Musso al natural

ENTREVISTA CON ROBERTO MUSSO

Roberto Musso, la obsesiva mente que da brillo al último disco del Cuarteto de Nos, cuenta todo sobre la criatura que el combo más bizarro del país acaba de dar a luz: "Raro".

21.06.2006

Lectura: 13'

2006-06-21T00:00:00
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Raro es el nuevo disco del Cuarteto de Nos, duodécimo en la carrera de este febril combo nacido en la ciudad de Tajo. Raro es que el Cuarteto, de la mano de Juan Campodónico, suene como una banda de rock capaz de romperte los dientes a patadas. Raro es que para presentar el disco tengan que agregar una fecha tras otra con sorpresa, como si desconocieran su creciente poder de convocatoria, mayor al del pastor Márquez en plena crisis del 2002. Raro es el propio Cuarteto, algo que ya sabían todos. Raro es Roberto Musso, un sujeto obsesivo-compulsivo que, gracias a su método perfeccionista, fue capaz de engendrar algunas de las canciones más memorables de la música nacional

Mucho más raro es que Musso, desconociendo la dictadura que impone el mundial, nos cite a la sagrada hora de las 16 en un bar del centro, en plena definición del Grupo B. Ilusos de nosotros: a las 16:05 Roberto, hipnotizado frente a la TV del bar, realiza intrincados cálculos matemáticos para comprobar si un gol de Paraguay le basta para embolsarse el pozo de una penca mundialista. La silla que nos ofrece está de espaldas a la tele, por lo que procedemos vengativamente a distraer su atención de la pantalla y los problemas de Roberto Moar con la novia.

- ¿Por qué la pausa de seis años desde el último disco de estudio del Cuarteto?

Musso: No fue buscada. Nosotros sacamos discos cada dos años, y teníamos canciones como para editar uno nuevo en el 2004. En ese momento coincidió que empezamos a cambiar la forma en que estábamos laburando. Durante veinte años nosotros nos auto-producimos, desde componer las canciones, arreglarlas, grabarlas en lo de Riki, ser los productores artísticos, diseñar la tapa, todo. Teníamos miedo de recurrir a un productor, sobre todo por la fusión de dos ópticas distintas y también dudábamos cómo vería alguien al Cuarteto desde afuera, tratándose de una cosa cada vez más hermética con el paso de los años.


Cuando surgió la idea de hacerlo con Juan Campodónico y contar con la producción de Majareta encontramos un equipo de laburo con el que nos sentimos muy cómodos, pero todo eso precisaba un tiempo de engranaje. Juan era fan del Cuarteto desde los 13 o 14 años, por lo que casi no hubo que decirle nada. Junto a él decidimos hacer un aggiornamiento de la carrera del grupo, sobre todo porque nosotros durante mucho tiempo no habíamos podido sacarnos de encima las canciones de toda la vida, en el buen sentido. Por ese motivo todo se demoró, incluso ejecutivamente, ya que no era un disco barato para editar.

- En la demora, entonces, ¿no tuvieron nada que ver los problemas internos que hubo luego de la edición de Contramambo?
(Nota: Riki Musso se enojó por el apuro en la tapa del disco y por algunos detalles del arte, lo que provocó que ni siquiera figurara en los videoclips promocionales)


Musso: No, para nada, en realidad después de Cortamambo tocamos mucho. En el período 2001-2004 metimos siete Salas Zitarrosa cada año, pero nosotros veíamos que el Cuarteto no tenía mucha repercusión por fuera del público que iba a vernos.

- ¿Por qué el cambio a un sonido más rockero? ¿surgió porque sentían que al Cuarteto no se lo tomaban en serio, que para muchos era simplemente un chiste?

Musso: Nosotros siempre nos sentimos muy respetados -ahora más todavía-, y en todos los ámbitos. Incluso un grupo de heavy metal nos comentó el otro día, en los Premios Graffiti, que está haciendo una versión de El Oriental Desertor.
En ese aspecto no nos sucede, pero nos dimos cuenta que el set de canciones viejas, las que más nos gustaban, tenían el formato pop rock, a diferencia de las otras, en las que había más chistes musicales o en las que nosotros jugábamos con algún otro ritmo. No fue buscando nada en especial, pero nos pareció, en grupo, que el camino iba por ese lado. Algunos, quizá por las letras, podían pensar: "mirá el Cuarteto lo que canta" y no tomarnos en serio, pero esa gente estaba muy equivocada: lo que hacemos nosotros es serio. A veces se puede ser más subversivo desde el humor.

- El disco fue anunciado por ustedes mismos como más oscuro . ¿Por qué se decidieron por ese enfoque?

Musso: Con Campodónico vimos que, a causa de las letras y las canciones que se eligieron, iba a ser un disco donde los personajes de los temas son más reales que en otros discos del Cuarteto. Si bien hay mucha fantasía e historias surrealistas, está despojado de esas cosas imposibles de temas más viejos. Cualquier personaje de las canciones de Raro pasa por situaciones que quizá sean improbables pero te pueden ocurrir, por ejemplo que te caiga un mouse y un teclado en la cabeza, como pasa en Yendo a la casa de Damián. También está despojado de la parte bizarra, algo que está buscado. Tendíamos a irnos hacia ese lado, y al quitarle eso creo que los personajes quedan incluso más fuertes.

- ¿Pero por qué sacar esa cuota bizarra que es tan característica?

Musso: La idea fue no perder las características, pero lo que no queríamos -algo difícil de lograr- era repetir fórmulas, sino sacar un disco que sorprenda a la gente, tanto a la que nos sigue ahora como a los de nuestra generación. Teníamos como objetivo no repetir fórmulas de canciones que ya habíamos hecho. Probé con canciones como Ya no sé qué hacer conmigo, la primera de esta saga, me gustó como había quedado e insistí por ese lado. Era una continuación de No quiero ser normal , del anterior disco: yo quería ir por esa veta.

- Raro , justamente, es un disco más uniforme, que varía menos que otros del Cuarteto, ¿sentís que eso los limitó?

Musso: En un momento yo también lo veía así, pero cuando terminamos de hacer los arreglos, con Campodónico nos dimos cuenta que si bien está más acotado que otros álbumes, igual vas de una balada folk como Papito a un súper punkie como Natural o un hip hop como Raro.

- Las letras también dan esa impresión, son menos incorrectas que antes. ¿Es por gusto o salió naturalmente?

Musso: No hubo nada casual en este disco, a diferencia de un álbum como Otra Navidad en las trincheras, que salió sin pensar o calcular nada. Intentamos diferenciarlo de trabajos anteriores sin perder la personalidad y tampoco queríamos impresionar con lo políticamente incorrecto. Por otro lado yo, que soy terriblemente obsesivo cuando escribo una canción, me fui al extremo en ese punto. Un ejemplo es Yendo a la casa de Damián, donde me preocupé que en ese camino ficticio, de un tipo que no se sabe ni siquiera a dónde va pero que no puede llegar, bombardeado con toda la información proveniente de la sociedad de consumo, todas las rimas fueran con palabras en inglés o francés. En ese tipo de cosas sí me gustó ir al límite.

- Con respecto a lo de Otra Navidad en las Trincheras, qué sucedió con ese disco, que vendió más de 25 mil unidades, ¿cómo se explica ese fenómeno?

Musso:
Es una de esas casualidades que salen una vez en la vida. Teníamos 0 peso en inversión y lo grabamos en el cuarto de Riki, con seis canales. No teníamos ni siquiera afiches, fue una bola de nieve que surgió gracias a las canciones. Pasaron doce años y los temas tienen una vigencia impresionante, por lo que quizá no fuera tanta casualidad.
 

- Pero otros discos del Cuarteto tenían también excelentes canciones y no llegaron ni cerca, y luego el fenómeno de la banda bajó.

Musso: No, fue con ése. Hasta hace poco era el segundo disco más vendido en la historia del Uruguay, por atrás de Brindis por Pierrot de Jaime (Roos). Yo creo que el hecho de que todas las canciones hayan sobrevivido después de pasado tanto tiempo verifica que en realidad no fue casualidad

- En algún momento el Cuarteto se quejaba de que los medios de comunicación siempre le dieron la espalda, incluso en la época de mayor éxito. Eso cambió hoy en día, ¿cómo se produjo?

Musso: Yo creo que no era queja, era una realidad. Las radios no pasaban muchos temas del Cuarteto, y desde que empezamos a tocar eran muy pocos medios los que ponían las canciones. Probablemente fuera por el lenguaje, que era considerado ofensivo. No sé cuantas malas palabras hay en las canciones del Cuarteto pero son mínimas; muchas veces es más fuerte el concepto que encierra la canción que por las palabras en sí. Hoy en día la cosa cambió, pero en el 94 estábamos sólo nosotros; ahora somos uno más dentro de un movimiento

- Pero el Cuarteto sigue teniendo esa cuota outsider dentro de la escena del rock, y sin embargo los medios lo apoyan hoy en día.

Musso: Yo veo que provenimos de una generación jodida en cuanto a la percepción de los medios de comunicación. Si lo hablás con los Buitres, Tabaré, u otros de fines de los 80, a todos nos daba la impresión de que cuanto más lejos estuviera uno de los medios masivos, más lejos estaba la inminente caída. Era una especie de miedo: "no loco, me están pasando por todos lados, no me quemen" Ahora es al revés, si no estás expuesto a los medios no existís, y me parece mucho más sano. En aquella época el éxito no se perdonaba; hoy es impensable que le pase a alguna banda lo que le sucedió a Los Tontos, que era un grupo top y dejó de tocar por el maltrato del público.

- ¿Extrañás más ese espíritu amateur de los 80, cuando el fenómeno del rock no era tan aceptado?

Musso: En aquella época había dos realidades paralelas. Nosotros vivíamos en una, que era el underground montevideano, y que sin embargo arastraba una terrible cantidad de gente; en el Atenas, por ejemplo, nos iban a ver dos o tres mil personas. Sin embargo salías de ahí y no te conocía nadie, ibas a la panadería y nadie te ubicaba. Ahora sí, porque es más fácil acceder a los medios

- ¿Y cómo ves que ese movimiento sea ahora tan aceptado, masivo y con un grado de aceptación grande?

Musso: Yo lo veo como algo completamente positivo. Veo que la generación de La Vela y No te va gustar hizo algo que la nuestra no pudo, que fue laburar con profesionalismo. Nosotros nos hicimos en los escenarios, y por más discos de oro que tuviéramos era impensable que contáramos ni siquiera con un iluminador. En ese aspecto es buenísimo. Después a nivel de temáticas y corrientes, es cierto, a veces cualquier cosa es rock, pero también te abre muchos más abanicos como para que la gente decida qué es lo que más le gusta.

- ¿Qué puede esperar la gente del triplete de shows en los que presentan Raro, habrá invitados?

Musso: Los invitados ya los gastamos en los anteriores recitales, los curramos bastante. Justamente con respecto a lo que hablábamos hace un rato, sobre cuán respetados nos sentimos hoy en día, eso fue una muestra. Invitamos a gente top del Uruguay y fue un "sí, por supuesto", incluso hubo gente que nos llamó para preguntar por qué no los habíamos invitado.

- ¡Quiero nombres!

Musso (con una risa que no pasaría ni siquiera el detector de mentiras de Martín Fablet): No, no, no, ni me acuerdo ahora, pero recuerdo que gente nos dijo: "pero yo quiero estar", y nosotros no podíamos decirles que sí, ya éramos muchos.

Aclaración del redactor: Musso no quiere herir sensibilidades y miente en forma descarada, lo que se evidencia en su mueca de compromiso. Su memoria de elefante africano hace imposible que haya olvidado un detalle tan divertido. Es fácil imaginarlo aclarando por teléfono: "No, Jorge, no te ofendas, es que había perdido tu número de teléfono" o "Dejame charlarlo con los demás, nosotros te llamamos"

- Y los invitados llegaban por afinidad, por qué motivo?

Musso: Algunos por afinidad, pero queríamos que toda la trayectoria del Cuarteto estuviera representada. Queríamos que los invitados fueran las estrellas y nosotros les elegíamos las canciones. Esta vez, no, seremos sólo nosotros cuatro: lo que habrá de distinto es el repertorio de canciones, mucho más nuevo, así como proyecciones y diálogos con Santiago. Los recitales van a girar más que nada en torno a la estética de Raro.

Al final de la entrevista, el gol de Paraguay no había llegado y Roberto Musso, con tristeza, veía cómo se esfumaba la chance de llevarse seis mil pesos poniendo sólo 100, gracias a la penca mundialista. Nada es gratis en la vida: para comprobarlo, nadie puede perderse la presentación de Raro en el Plaza, 23 , 24 y 25 de junio a partir de las 21 horas.



Las 10 de Musso


Dime a qué cultura accedes y te diré quién eres, reza una frase que desafía los lugares comunes de los refranes populares. Más allá de la dudosa veracidad del enunciado, viene bien echar un vistazo al perfil cultural de Roberto Musso y hacer una recorrida virtual por su biblioteca, videoteca y colección de discos, entre otras cosas

Discos

Musso: Cambia mucho con el tiempo. Los que estoy escuchando ahora son:
Late registration, de Kanye West 
Version 2.0 de Garbage
Houses of the Holy, de Led Zeppelín, que es lo primero que escuchamos cuando nos conocimos con el Cuarteto. También estoy con el último de Strokes, aunque me gustó más el anterior

Discos para abandonar en una isla desierta

Musso: Ninguno, porque directamente esos discos no llegarían a mis manos, aunque la música tropical del Uruguay me parece horrible.

Bandas fundamentales

Musso: De cosas nuevas, que escuché últimamente, Strokes, Franz Ferdinand y alguna cosa de Coldplay

Top 3 Libros

Musso: Mi autor favorito sigue siendo Bukowsky, de cuyos libros pondría Cartero. Agrego Sin plumas de Woody Allen y alguno de García Márquez

Top 3 películas

Musso: En películas soy un burro, si veo 3 por año es un récord. No me gusta el cine de Hollywood y no me fumo una sala llena. Te mencionaría Whisky, que me encantó, y las películas de los Monty Python, como La Vida de Brian y El Sentido de la Vida.

Series de TV

Musso: Seinfeld, no me canso de ver los capítulos

Personajes fundamentales

Musso: George Costanza (de Seinfeld) y Chinaski (de Bukowsky)

Personajes para no invitar a una fiesta

Musso: La gente que no me gusta ni la tengo en cuenta, no soy capaz de recordarla

Disco del Cuarteto

Musso: Objetivamente, pondría Raro, porque si no estaría negando el presente, pero también incluiría Otra Navidad en las trincheras y Canciones del corazón

Tema del Cuarteto

Musso: Yendo a la casa de Damián (Raro)

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