Entrevistas

Divina Comedia

ENTREVISTA CON JORGE DENEVI

Desde su nuevo lugar como Director de la Comedia Nacional, con una amplia trayectoria en dirección teatral y en televisión, Jorge Denevi habló con Montevideo Portal sobre la justificación de la censura a programas televisivos y espectáculos, un tema latente en la era de Show Match y Gran Hermano.

11.06.2007

Lectura: 8'

2007-06-11T17:52:00
Compartir en

Las recientes declaraciones de Jorge Denevi respecto a algunos programas argentinos que se emiten en canales privados levantaron una gran polémica. Logrando captar la atención de todos, aseguró que su comentario fue necesario para que se comience a discutir sobre tanto programa basura que llega a nuestra pantalla.

Dijo Denevi en Radio Sarandí: "Lo lamentable es que se ponga gente que no vale un pepino como los que aparecen en el programa de Tinelli. Lo peor es que se permita esto en Montevideo. Yo no soy gobernante, no tengo la menor idea. Yo no puedo decirlo pero yo no lo permitiría. Yo creo en la censura. Creo que hay cosas que no deben admitirse".

Montevideo Portal conversó con el director para develar esta posición que, por un lado plantea un tema tan polémico como el de la censura -que puede advertirse como un comentario improvisado- y que por otro, refleja la preocupación de muchas personas sobre los programas que ofrece en la actualidad la televisión privada.

En las instalaciones de la Comedia Nacional, Denevi habló sobre su nuevo "cargo" como director, de su encuentro casual con el teatro y también recordó su paso por la televisión.

- ¿Se puede ser Director de la Comedia Nacional y tener tiempo para trabajar en otras propuestas?

- No se puede. Estaba haciendo la obra "Políticamente incorrecto" en el Galpón y por la mitad de los ensayos la tuve que dejar porque no llegaba, era algo injusto para los actores. Ahora con la Comedia Nacional estamos con cinco espectáculos y hay que atender a cinco directores, a cinco técnicos, vestuaristas, actores y el tiempo no da.

- En el 2005 realizaste tu debut carnavalero con Falta y Resto, ¿por qué decidiste participar en el Carnaval?

- Por amistad. Nunca quise participar en Carnaval -no porque no me gustara sino por falta de tiempo y por un tema de dedicación-, pero el flaco Raúl Castro me pidió que realizara la puesta en escena porque era el aniversario de Falta y Resto. Por las mismas razones de amistad el Catusa Silva me pidió que dirigiera Araca. Lo hice un año y después otro, con menos tiempo porque había entrado en la Comedia Nacional y mi dedicación no era tan buena.

- ¿Qué te pareció la experiencia?

- Muy buena, aunque estaba en la puesta en escena, allí se entremezcla todo, vas entrando en un cargo de colaboración y de amistad. Eran dos grupos humanos extraordinarios, gente fantástica de lo mejor que se pueda pensar: sanos, bárbaros, me gustó hacerlo por ese aspecto humano. De Carnaval yo no sé nada, así que tuve que improvisar, pero lo hice con muchísimo gusto y placer, pero me da la impresión de que el próximo año no lo voy a poder hacer.

- ¿En qué momento de tu vida te diste cuenta que querías dedicarte al teatro?

- Fue un poco casual, en realidad el teatro no me atraía fundamentalmente, me gustaba el cine, pero como no había cine en mi época, me empecé a acercar por algún motivo al teatro y a enamorarme de él. Lo que comenzó como curiosidad se transformó en una especie de vocación o profesión. No la tuve de entrada, fue paulatina, fue llegando lentamente y me fui enamorando de lo que es mi forma de vida actual, que no es solamente lo económico sino como persona. Ojalá hubiera sido una revelación en mí pero no fue así. Se fue dando, primero hice una obra, luego otra, después entré en una escuela de teatro y me di cuenta que lo que yo quería era dirigir. Igualmente estudié para actor, porque no había escuela de dirección, y finalmente me fui quedando y creo que voy a morir en esto.

- ¿Siempre lograste vivir de esto?

- Sí, a veces muy mal. En determinados momentos hice otro tipo de cosas, como vender azúcar en los almacenes, u otras cosas que me ayudaban a sobrevivir para hacer teatro, porque no es fácil. Siempre tenés que ayudarte con el teatro, porque no te da mucho. Cuando entré en la televisión, ahí sí logré vivir de mi profesión.

- ¿Cuáles fueron los primeros programas de televisión?

- La primera televisión que hice fue "Jaujarana" en canal 13 y en el 11, siendo muy joven y viviendo acá comencé irónicamente a trabajar en Buenos Aries. Después hice en canal 12 "El flaco cleanto", luego "Telecataplum" y "Plop", en éstos últimos como director y productor.

- ¿Por qué se da tu alejamiento de la televisión?

- Porque me echaron. Me alejé porque me rajaron, yo era el director de "Plop", bajó, yo seguí un tiempito más y después me dijeron "adiós que te vaya bien". Ahora televisión veo poco y nada, también por razones de tiempo. Televisión Nacional prácticamente no hay, lo que se hace es de presupuesto muy bajo, no creo que la televisión nacional actual sea buena, ni siquiera digna.


- Sobre las declaraciones realizadas a un programa radial en el que considerabas correcto el tema de censurar ciertos programas a los que calificaste de "telebasura", ¿cuáles son esos programas?

- Intrusos en el espectáculo, Tinelli y algún otro, pero esos son dos buenos ejemplos. Culturalmente estamos volviendo tarados a toda una generación. Son programas que sólo aportan cosas negativas a lo que es la formación de la gente. Yo no soy gobernante, no tengo las herramientas para prohibirlos pero sé que no deberían estar en la pantalla uruguaya. En otros países no lo están, estuve trabajando en Chile y los programas son todos nacionales. Ahora que nosotros nos estemos comiendo un programa como "Intrusos en el espectáculo", donde se fabrican peleas y estrellitas que no existen y que los estén viendo todas las tardes, por más que tengan raiting a mí no me convencen. Tiene que haber alguna forma de regulación, no digo que tenga que ser una programación estrictamente cultural sino que puede haber diversión y todo lo demás. Ahora, porquería, no.

- ¿Quién debería decidir lo que puede admitirse y lo que no? ¿Quién censura y quién controla a los censores?

- Es que la televisión ya está censurada, estamos ante una censura empresarial. Son las empresas que están censurando a determinados programas. Yo estoy hablando de una contracensura, de censurar a la censura. Es imposible que quede en manos de determinadas empresas lo que es la comunicación con la gente. No hay ninguna regulación de nada ni de nadie que diga "esto no va". Alguien tiene que decirlo, ¿quiénes? Yo no lo sé. Se puede formar un organismo, se puede ver y discutir, pero lo que no se puede es permitir que tres tipos que son los dueños del mercado en el Uruguay decidan lo que va y lo que no va. Eso no puede ser, por lo menos alguien tiene que proponerlo para discutirlo y ni siquiera está en el tapete.

- ¿Creés que la gente elige qué quiere ver y qué no?

- Estoy muy enojado con el público uruguayo. Cuando uno elige ver un programa de televisión pone también un voto, pero el uruguayo se ha dejado engañar muchísimo. La prueba está que una figura sin ninguna trascendencia y sin nivel, como Iliana Calabró, llenó dos veces el Teatro Metro. Que venga Alfredo Alcón y llene diez veces el Metro o el Solís me parece fantástico, no estoy contra lo argentino sino contra los bodrios argentinos. ¿Por qué es famosa esta mujer? Porque se le dio manija en un programa chatarra, basura, como "Intrusos en el espectáculo", hasta grabó un disco sin saber cantar, se le hizo publicidad y finalmente acá uno se come la comida.

- ¿Por qué la gente no apaga el televisor?

- Es una bola de nieve, se da manija, se forman figuras, se las sigue promocionando y la gente sigue consumiendo lo que no debería.

- ¿Cuál es tu propuesta?

- Lo que digo es que si en un canal está Iliana Calabró debería haber al lado un programa uruguayo. A este tipo de programas deberían ponerle un impuesto mayor, que paguen más. Puede haber una comisión de notables, puedo ser yo sólo.

- ¿Podemos decir que todo esto contribuye a una pérdida cultural?

- Sí, es obvio que la comunicación televisiva tiene que contribuir en algo para la gente, y en este momento no lo hace. Mi propia hija consume "Gran Hermano" y no se lo puedo prohibir, aunque me parece aterrador. Lo terrible es el manipuleo que tiene la televisión argentina sobre el público. Todas las peleas están armadas. "Gran Hermano" no está improvisado, está armado. Un conocido mío que es libretista de televisión, aparece su nombre en los títulos de Gran Hermano y entonces le pregunté ¿qué hacés vos ahí? ¿vos no estarás libertando? Y me dijo que "no, no hay nada libretado, yo estoy sugiriendo". Sugiriendo quiere decir que van y le tiran a los integrantes -será por debajo de la puerta- "¿Por qué no armás tal cosa o tal otra?". Las peleas que se dan en el programa de Tinelli, el de "Bailando por un sueño", están todas armadas y después el de "Intrusos" da manija y está todo armado y nosotros consumimos eso. No hay nada improvisado.

Montevideo Portal