El 17 de marzo se celebra, ya casi en medio globo, el Saint Patrick's Day, o Día de San Patricio, dicho en criollo. Miles de personas repartidas por los puntos más dispersos de la Tierra se enzarzan en una consumición casi compulsiva de cerveza y otras bebidas espirituosas.
Sin embargo, no fue siempre así. Esta festividad, en un principio, conmemoraba la muerte de San Patricio, apóstol de Irlanda, quien llevó el cristianismo a la isla que hasta entonces estaba dominada por cultos druídicos. Es decir, que era una celebración exclusivamente religiosa. Ya más cerca de nuestro tiempo, en 1903 pasó a formar parte de los feriados nacionales, por lo que comenzó a ser también una fiesta de alcance público. No obstante, todavía había un problema para que se transformara en lo que es hoy: las tabernas tenían la obligación de estar cerradas para evitar escándalos.
Fue recién en la década de los sesenta, con la independencia y la aparición de la República de Irlanda, que la regulación fue apelada y suprimida. La celebración, si bien seguía siendo religiosa, ahora también era secular.
Antes que comenzara toda la efervescencia mundial del festejo de la fecha, era celebrada solamente por irlandeses o descendientes de estos. Muchos opinan que ayudó a formar la imagen del hombre colorado con los cachetes inflados y un vaso de cerveza negra en mano que está en el imaginario colectivo y que corresponde a la idea del borracho irlandés.
Los historiadores dicen que no hay mejor forma de explicar el presente que mirando el pasado. Por y para eso, en su homenaje, te mostramos un video en streaming del festejo desde donde nació todo, en la misma Irlanda. La cámara enfoca a The Temple Bar, el clásico pub que da nombre a la zona nocturna con más movimiento de Dublín y lugar donde se arremolinan los dublineses con el propósito de honrar al que hoy en día ya es el santo más amante de la juerga.