TMZ publica la llamada en la que la esposa de Gary Coleman, Shannon Price, afirma que "no puede lidiar" con la situación y que está "cubierta de sangre".
En la llamada afirma también que "hay sangre por todos lados" y que no sabe lo que ocurrió.
Coleman continuaba consciente cuando se produjo la llamada al 911, pero según palabras de su esposa es "como si estuviera fuera de sí". Se escucha a Price repetirle varias veces a su esposo que se sostenga fuerte un corte, pero no obtiene respuesta del actor.