Mucho menos popular y mediática que su predecesora rusa, la valenciana Diana Morales tiene todo lo necesario para modelar lencería: un cuerpazo curvilíneo capaz de rellenar armoniosamente las prendas, y una actitud sensual y seductora.

Anteriormente, Diana había trabajado para marcas de renombre, destacándose una atractiva campaña para la firma Loewe. Ahora, la española se mete en las ligas mayores -perdón por el juego de palabras- del mundo de la lencería, posando para una de las marcas más reconocidas del -perdón de nuevo- género.