Los familiares de Whitney Houston no pueden afrontar el costo de la guardia privada que se dispuso en torno a los restos de la artista, que fue enterrada con diamantes y joyas por un valor que llega casi al millón de dólares. 

Eso convirtió al ataúd en un preciado botín para profanadores de tumbas, que saben de la existencia de este tesoro.

Por eso la tumba, ubicada en el Cementerio Fairview de Nueva Jersey, será recubierta en concreto, informó el Daily Mail.