Cristiano Ronaldo llevó a su novia a Portugal, donde disfrutaron de un día de playa en el que fueron fotografiados luciendo sus espléndidos y bronceados cuerpos, para alegría tanto de la platea femenina como masculina.

Ronaldo y Shayk retozaron en la playa y más de una vez fueron captados por la lente de los paparazzi dándose muestras de cariño más que efusivas.