* Nota: el concierto de Horace Andy se canceló por problemas con su visado.

Para muchos, Horace Andy es simplemente "la voz dub de Massive Attack", gracias a sus colaboraciones con el famoso grupo británico de trip hop, pero para los cultores del reggae jamaiquino es un nombre propio a la altura de los más grandes del género.

Comenzó su carrera discográfica a los 16 años, pero recién unos años después (en 1970), tras una audición en el mítico Studio One de Jamaica, pudo hacerse un nombre en la escena reggae. Con la salida de Skylarking se hizo famoso en toda Jamaica, en una época en que Peter Tosh era todavía parte de los Wailers y la banda de Bob Marley no había dado aún el gran salto mundial.

Este 26 de junio, Horace Andy llega a La Trastienda junto a la Hugo Lobo Band para repasar los hits de su carrera y "las canciones que la gente conoce", como aclara a Montevideo Portal desde Jamaica en un tono muy relajado.

Hoy se lo considera uno de los vocalistas más distintivos del país, con sus tonos altos y suaves, pero no siempre se lo vio así. La primera vez que pisó el estudio, los demás músicos dejaron los instrumentos y "no pararon de reír". Horace, sin embargo, nunca cambió el estilo. "Nunca quise eso sino mejorar y mejorar. Cuando escucho mi voz, pienso en ella como una bendición, un regalo que Dios me dio antes de que naciera. Me cuesta reconocerla al escucharla, pero me siento mejor con ella ahora que cuando era joven, cuando intentaba aprender el proceso", cuenta.

Entre sus discos fundamentales están el ya mencionado Skylarking, In the light y Dance hall style. El dancehall fue una vertiente del reggae que nació en las calles y se popularizó a fines de los 70, caracterizada por ritmos más rápidos y el uso de bases electrónicas. Con el paso del tiempo, el dancehall se fue alejando de la filosofía rastafari hasta incorporar una lírica más violenta, centrada en el uso de armas, la sexualización de las mujeres e incluso mensajes claramente homofóbicos. A Horace Andy le preocupa que el reggae "de conciencia" esté perdiendo paso ante esta influencia en los más jóvenes, aunque insiste en que no quiere demonizar a nadie.

"La música reggae se ha dividido sobre todo en dos: conscious reggae y dancehall music, que es lo que muchos jóvenes escuchan para bailar. Pero la música que nosotros llamábamos dancehall esta muerta. La nueva, la que los más jóvenes escuchan -y no estoy contra ella y nunca lucharé contra ella porque recuerdo que cuando era joven también sucedió en contra nuestra-, a muchos no nos gusta. A mí no me gusta que hablen de mujeres y otras cosas por el estilo", dice. Y aunque aclara que todavía hay muchos artistas que hacen conscious reggae, que están activos, le preocupa que "niños de diez años o menos acepten esta otra clase de música y estén creciendo con ella". "No sé si está bien. Yo la siento todos los días. Está en todos lados, en los teléfonos, en los autos a todo volumen, en los ómnibus. Es duro. Eso es lo que oyen sin parar. Si uno escucha las letras y entiende a lo que alientan a los jóvenes es realmente duro. Un rastaman no acepta esa clase de cosas. Es una bajeza", dice.

Reggae against the machine

Para Andy, que los cultores del reggae de raíces estén menos visibles hoy en día se debe al sistema de valores que impera. "Los líderes, los políticos, no aceptan nuestra clase de música a causa de lo que estamos diciendo. Nunca van a dejar a otro artista ser como Bob Marley. Nunca más dejarán que ese mensaje se expanda por todo el mundo de esa manera. Lo hicieron a un lado, lo convirtieron en algo subterráneo", dice Andy a Montevideo Portal.

"Las emisoras de radio más importantes no van a pasar este tipo de música. Van a decir que es mierda, que no es música, por la conciencia que hay en lo que cantamos: igualdad de derechos, justicia, que todo el mundo tenga las mismas oportunidades", explica.

Pese a ello, Andy cree que "sin importar lo que pase, no podrán parar las canciones de protesta". "Seguiremos haciéndolo y espero poder crear una que llegue a todo el mundo y que todos la sepan. Hay mucha música en el mundo que todavía transmite un mensaje de libertad para todos. Pero no quieren oírla. Creen que va a sublevar a la gente. No van a dejar que nadie sea mainstream como Bob Marley, nunca más", repite.

Como ejemplo, recuerda "al señor Trump". "Creí que iba a Arabia Saudita a promover la paz. Fue a firmar un contrato de armamento billonario. ¿Por qué hacen estas cosas? Esa plata podría alimentar a tanta gente en el mundo", reflexiona.

Directo al infierno

El mensaje de compasión que transmite el reggae, para Andy, es ideal en esta época de crisis migratorias y de dominio de personajes como Trump. Hace meses salió al mercado una versión suya de "Straight to hell", la canción de los Clash que trata justamente sobre la situación de los refugiados e inmigrantes en todas partes del mundo, igual de vigente y removedora que hace 35 años. Sin embargo, Andy no la cantó recientemente.

La relación entre Horace Andy y Joe Strummer, el cantante de los Clash, se remonta a 1999, cuando Strummer compusiera la canción que dio el título al álbum Living in the flood, de Horace Andy, que hoy el cantante recuerda con cariño.

Por la misma época, Massive Attack le pidió a Andy que cantara una versión de "Straight to hell", pero el resultado no le convenció a la leyenda reggae y la canción quedó en un cajón. "No me gustó como quedó", recuerda. "Massive Attack me dijo que la cantara y lo hice, pero no me gustó el sonido", repite.

Así fue hasta que en el 2016 el guitarrista de Welders, Eric Blowtorch, tomó aquella pista y le agregó una nueva base rítmica con su banda, más vocales adicionales de Big Youth. El resultado hace más justicia a las raíces reggae de Andy y probablemente le hubiera gustado al fallecido Joe Strummer.

Herb is the healing

Horace Andy no conoce demasiado sobre Uruguay, pero sí tiene una cosa clara: que la marihuana fue legalizada. Y está convencido de que es lo mejor que pudimos haber hecho.

"Liberen la hierba. Como dice la versión de la Biblia del Rey Jacobo, la hierba es una cura para las naciones. Cuando yo empecé a fumar hierba, surgió no se de dónde toda esta conciencia. Creo que estaba en la oscuridad antes. Quería ser el tipo más malo de toda Jamaica. Quería el arma más grande y dejarme crecer una barba que me llegara hasta el pecho. Quería ser un mal tipo, creánme. Pero de alguna forma, no estaba destinado a ser un mal tipo. Fui bendecido para ser una buena persona. Creo que tiene que legalizarse en todos lados, y espero que tengan de la mejor para mí cuando llegue", se ríe.

* La producción informó un cambio de fecha, del 12 de junio al 26, por "por causas ajenas a la productora y a La Trastienda Samsung". Explicaron que quienes deseen devolver sus tickets (adquiridos para la primera fecha) pueden hacerlo en La Trastienda los días que haya show, a partir de las 19HS.